Terele Pávez, nacida en Bilbao dentro de una ilustre dinastía de artistas, fue una de las actrices más auténticas, viscerales y magnéticas del cine y teatro español. Dueña de una voz rota inconfundible y de una profunda verdad interpretativa, desafió los prejuicios sociales criando sola a su hijo Carolo. Su papel de Régula en Los santos inocentes la consagró en la historia del cine, mientras que su alianza con Álex de la Iglesia le otorgó un merecido Premio Goya por Las brujas de Zugarramurdi. Fallecida en agosto de 2017, permanece viva como símbolo indiscutible de dignidad, coraje actoral y libertad.