En enero de dos mil veintiuno, en un apacible hostal de Mondariz, el querido trabajador Jose Luis Faro Fernandez fue brutalmente asesinado por su vecino de habitacion, Miguel Angel Gallego, un hombre con esquizofrenia paranoide no tratada. Tras frecuentes discusiones por ruidos nocturnos y temores manifestados, Miguel Angel adquirio un cuchillo, ensayo el ataque en su armario y asesto noventa puñaladas a Jose Luis en el pasillo, ocultando posteriormente su cuerpo en un almacen cercano. El agresor huyo a Vigo, donde la Guardia Civil lo detuvo dias despues. Tras confesar en el juicio, fue condenado a catorce años de prision.