El programa examinan la **tendencia paradójica** en el turismo español este verano: mientras que el número de visitantes alcanza cifras récord en varios destinos, el **gasto turístico por persona ha disminuido significativamente**, impactando negativamente a bares, restaurantes y comercios. Este descenso se atribuye a diversos factores, incluyendo el **calor extremo**, la **incertidumbre económica global y la inflación** que reducen el poder adquisitivo de los viajeros, y **problemas específicos de ciertos destinos** como las obras, la suciedad y la inseguridad en Barcelona. La capital catalana, a pesar de sus esfuerzos por atraer turismo de calidad, parece estar cayendo en un modelo de **turismo de masas y bajo costo**, en contraste con Madrid, que ha logrado especializarse en el **segmento de lujo**. Los hosteleros y comerciantes expresan preocupación por esta contracción del gasto, especulando sobre si se trata de un **cambio de hábitos, el mix de nacionalidades** o una preferencia por **experiencias culturales sobre el consumo**.