“¿Qué es, pues, el tiempo?
Si nadie me lo pregunta, sé lo que es;
Si quiero explicarlo a quien me lo pregunta,
entonces, no lo sé”. Así decía San Agustín en su libro Confesiones. Y es que definir el tiempo no es tarea fácil, pues aún hoy en el siglo XXI, nos lo estamos preguntando igual como hacía San Agustín en el siglo cuarto. El tiempo, eso que se nos escapa en cada respiración, eso que puede pasar tan rápido como un destello, o tan lento como la agonía de un moribundo. El tiempo cronológico, el tiempo espacial, y el tiempo psicológico, todo se puede resumir en tiempo. El tiempo que vives, el tiempo que te enamoras, el tiempo que sufres, el tiempo que eras, el que serás, y el tiempo que vuela cuando vamos haciéndonos mayores. Todo, absolutamente todo se resume en tiempo, la vida, las cosas y las circunstancias. Todo está sujeto a ese momento que llamamos tiempo.
Vamos a intentar definir el tiempo en el programa de esta noche en el divino desván…de lo más complicado y misterioso a la vez.