Marisol González forma parte de la asociación Archivo, Guerra y Exilio. Pero, además, era cuñada de Manolo de Cos, un represaliado del franquismo que fue quien descubrió esta cueva en 1972. Supo darse cuenta de la importancia del hallazgo, por las peculiaridades artísticas en su interior, con pinturas que son más antiguas que las de Altamira.