Empresas contratistas del Ayuntamiento ingresaban pagarés en el club y se los cobraban directivos o familiares de estos, relacionados con el Equipo de Gobierno. Fue en la anterior legislatura. Las preguntas sobre la gestión económica del club desencadenaron ataques contra Peláez, actual presidente de la Federación Cántabra de Fútbol. Su predecesor, Alberto Vilar, ya ha declarado ante los tribunales.