Los niños son proclives a las lesiones como consecuencia de la actividad física. Nuestro 'Médico de guardia', Javier Salas, nos cuenta cuáles suelen ser más habituales, como por ejemplo las torceduras de tobillo o los golpes en la cabeza, que se producen de forma aguda o las que se originan por el sobreuso, que suelen afectar a huesos, cartílagos o articulaciones como la rodilla, debidas a un calentamiento precipitado o una actividad excesiva. También nos apunta cómo las lesiones en la pelvis son más frecuentes de lo que pensamos en este rango de edad.