El poder ejercido por los viejos a través del consejo de ancianos, como sistema de gobierno indígena, fue motivo de estudio por parte de antropólogos y etnólogos, quienes generalizaron esta institución como norma de gobierno de los pueblos originarios. Bajo esta figura, el viejo está investido de sabiduría, prestigio, poder y liderazgo; rasgos de alto estatus social que homogeneiza a toda la población envejecida, haciendo creer que alcanzar edades avanzadas era ingresar de manera automática a un paraíso gerontocrático. Actualmente no es así....