Cinco meses después del fallecimiento de Miguel Angel Martínez Santamaría, la policía de Estocolmo remite al Consulado de España únicamente dos páginas del informe de autopsia.
El documento comienza con una afirmación sorprendente: "Hombre no identificado, posiblemente se trata de Miguel Angel Martínez..."
A continuación, el dictamen forense plantea únicamente hipótesis: posiblemente murió ahogado, posiblemente se lanzó desde un ferry procedente de Finlandia, sin aportar la documentación que permitiera verificar esas conclusiones.
Días después, la familia recibe desde el Reino Unido el informe del examen post mortem. La conclusión cambia por completo el rumbo del caso: los pulmones son normales y no es posible determinar la causa de la muerte debido a la ausencia del corazón.
Ante esta situación, la familia solicita ayuda a Lehendakaritza, la Ertzaintza, el Consulado de España en Estocolmo y el Ministerio de Asuntos Exteriores.
¿Se investigaron las contradicciones? ¿Se protegieron los derechos de Miguel Angel y de su familia?
Más información, documentación y cronología del caso:
https://martinezsantamaria.com