En este capítulo, Javiolenta desempolva su micrófono después de 2 años y medio y decide ponernos al día sobre lo que fue su vida desde el último episodio que grabó. Nos cuenta los miedos y problemas que tuvo que enfrentar al asumir el rol de jefa en su pega, cómo su diagnóstico la ayudó a entender mejor su personalidad y algunos momentos que la marcaron en la infancia, lo agotador que era sentir que se le estaba acabando el tiempo, y cómo el primer viaje que realizó con sus mejores amigas dio cierre a unos meses llenos de soledad y vacío.
Entre lágrimas, reflexiones y recuerdos, Javiolenta agradece lo bueno y lo malo que vivió mientras estuvo ausente, y con un nuevo mindset decide retomar su tan querido podcast de presupuesto precario y con 2 oyentes mensuales.