Indultamos a Alberto Carlos Rivera, Albert Rivera en los carteles, desde la comprensión y el respeto. Se ha marchado con dignidad. Ni escaño, ni carrera política.Fue lo que hizo Rajoy, una despedida integral, aunque la trayectoria de Rivera ha resultado más breve. La nueva política ha sido estimulante y efímera. Iglesias podría darse por aludido, pero el líder de Unidas Podemos ha encontrado una razón para quedarse. Nada menos que el combate a la ultraderecha.