Si bien es cierto eso de que nadie resiste un archivo, hay que decir que mucho más difícil es resistir este 2020 sin plata en el bolsillo. Principalmente por la pandemia, claro está, pero también porque la agenda política tuvo mucho como primera respuesta el "No se puede", que contiene, obvio, el "No se quiere", a veces claramente eh, se asume. Pero otras veces no, es pura inercia de una dirigencia que intrínsecamente cuenta con la certeza de que en diez años, quince, veinte, va a seguir siendo dirigencia. Eso lleva a la falta de reacción. Se traduce a esa apatía que se sigue reproduciendo ante los problemas centrales.