Este fragmento explora la tesis política del general Marcos Pérez Jiménez, basándose en un documento que analiza su pensamiento sobre el gobierno de Venezuela. La idea central es que la acción gubernamental debe surgir de una profunda y objetiva interpretación de la realidad venezolana, dejando de lado teorías externas. Se argumenta que el éxito histórico dependió de cuán alineados estaban los planes con la realidad tangible del país, criticando cómo el concepto de democracia a menudo se vació de contenido práctico, debilitando la nación. El texto propone que, antes de buscar una democracia teórica, es necesario construir una estructura moral y material adecuada, transformando el medio físico y mejorando las condiciones de vida para crear las bases de una nación civilizada y eventualmente democrática.