Ser infiel no es cosa de dos, es cosa de uno solo. Si tu te portas bien con tu mujer, la quieres y la cuidas, nunca te va a ser infiel, pero si andas de picaflor, seguramente los besos y su cuerpo se lo va a dar a otro.
Escucha historias de mujeres que decidieron darle su caramelo a otros hombres diferentes al marido, porque ya no estaban satisfechas con los tratos en la casa.