Según estimaciones de Consecomercio, desde mediados de marzo de este año, cuando en Venezuela empezó a regir la cuarentena ante la llegada al país del COVID-19, en promedio, el consumo en el sector del comercio y los servicios ha caído al menos 70%.
Tiziana Polesel, primera vicepresidenta de este consejo que agrupa a asociaciones y cámaras de comerciantes y prestadores de servicios de todo el país sostiene que la caída de las ventas es el principal problema que enfrenta el sector y está comprometiendo la continuidad de algunas empresas.
"Evidentemente la mayor parte de las empresas han tenido que mantener los mismos gastos con una contracción en el consumo que en algunos casos es 70%-80%, eso quiere decir que reciben muchísimos menos ingresos provenientes de las ventas y tienen que mantener el mismo volumen de gastos", dijo a El Pitazo Polesel, al advertir que esta situación es insostenible para algunas empresas.."
Según nuestras estimaciones, cerca del 30% de una muestra que hicimos de empresas del comercio y servicios afirma que está en serias dificultades, hablando de cierre de operaciones, hablando incluso de tener que terminar de estar en el mercado", agregó.
En cuanto al periodo de flexibilización ampliada de la cuarentena que rige en el país desde el lunes 7 y hasta el domingo 13 de septiembre, en el que están autorizadas para operar empresas de 24 sectores económicos en todos los estados del país, a excepción de los municipios fronterizos, la vicepresidenta de Consecomercio afirmó que "el balance no es lo positivo que nosotros quisiéramos, porque dentro de las medidas que se han tomado no se han recogido los planteamientos más importantes que ha hecho el sector comercio en relación a la necesidad de que no se interrumpa la actividad económica. El planteamiento 7x7 tal como lo interpreta el Gobierno no reconoce el hecho de que la mayor parte de las empresasde los comercios, servicios, industria, necesitan continuidad para poder operar en términos mínimos eficientes".