Empezamos el año con un rato de Cuatro Fantásticos. En estos momentos se puede encontrar una reedición de la etapa de Jonathan Hichman donde arranca una historia que desembocará años más tarde en el parón de su colección. Dan Slott recogió el testigo para reiniciar las aventuras de la primera familia Marvel y lo hace con cariño y buen pulso. Jiu Jitsu es una macarrada con Nicolas Cage a bordo. La cosa va de un grupo de artistas marciales que se enfrenta a toñinas cada seis años a un extraterrestre encabronado, es decir, un plagio horrendo de Depredador animado por los pocos ratos en que asoma el tito Nick. El cine youtubero regresa con Blood Moon, donde todos los estereotipos del western, el vaquero misterioso, el Sheriff valiente, la prostituta de buen corazón y los ladrones de bancos, se reunen en un pueblo solitario para morir a manos del hombre lobo de las leyendas del pueblo Navajo. Un pestiño atroz, pero hace gracia que se lo tomen tan en serio los implicados.