Al describir la experiencia mística de Conchita estamos abordando la vida de un alma que se dejó seducir por su creador ; sin olvidar que estamos tratando de una mística. Sabemos que fue esposa, madre, viuda, inspiradora de las obras de la cruz, de origen potosino, escritora; sí, lo sabemos, pero todo esto lo vivió de una manera especial, de una forma mística . Dios, para ella, es persona, por tanto, le exige un trato personal e íntimo que se ve reflejado en sus escritos .