En esta segunda parte del Expediente divergente dedicado a la felicidad, Lorena dialoga -invitados por César- con Aristóteles, Kant, Habermas, Ortega y Victoria Camps entre otros pensadores. En el camino de acercarnos al desafío de qué es la felicidad, Lorena realiza la confrontación necesaria entre felicidad y verdad, la verdad que nos intentan vender los medios, las redes sociales, la verdad de los demás, la nuestra, haciendo una preciosa reflexión, entre otras, de que la asimilación, la aceptación de determinadas verdades necesita, tiene su tiempo, y hemos de dárselo a pesar de la velocidad a la que se sucede todo hoy en día.