(3) No apagará la mecha humeante (Lunes Santo). ¿Cuántas veces nuestra fe se parece a una mecha humeante? ¿Cuántas veces parece que nuestra fe, nuestro fervor, nuestra espiritualidad se extingue, se apaga, deja de dar luz y calor? ¿Cuántas veces nuestro corazón es como esa chimenea que parece apagada, que ya no calienta, que ya no ilumina, que ya no es refugio para los que tienen frío en el camino de la vida? "La mecha humeante no apagará". Si sentimos que nuestra vida se ha convertido en una mecha humeante, si sentimos que nuestro corazón ya no da luz y calor, ya no ama…, confiemos en que Jesús no la apagará.