La bióloga marina nos hace una 'fotografía' general de lo que en el mundo marino se puede estar generando con la paralización de toda actividad costera -baño, playas, embarcaciones de recreo, pesca, ruidos, emisarios de aguas residuales, etcétera- y, aunque es aventurarse, pues los expertos también están en casa, se presupone que la fauna y la flora marina estará 'campando' a sus anchas, y nos indica que sus costumbres y hábitos pueden haber cambiado, pero también, que ahora, al regreso, es la oportunidad de ir mejorando esas cosas, el cuidado del entorno, o la 'invasión' de los espacios de los seres vivos marinos...