En los últimos años, ha surgido una creciente preocupación sobre el aumento en el consumo de bebidas energéticas entre los jóvenes. Estas bebidas, que a menudo contienen altos niveles de cafeína y otros estimulantes, se han vuelto cada vez más populares entre adolescentes y adultos jóvenes, generando inquietud en la comunidad médica y entre los expertos en salud pública. Tal es el caso que, en España, siete autonomías se plantean regular las bebidas energéticas limitando el acceso de los menores a estos productos.