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Por increíble que parezca, hay quienes creen a estas alturas que lo sucedido en Coahuila puede ser una base de lo que pueda suceder en el 2024 en las elecciones presidenciales. Hágame el favor. Si hay quienes creen que se puede repetir esa hazaña a nivel nacional, pero hay graves diferencias, gravísimas diferencias entre una y otra situación. Digo, para empezar, hoy le voy a platicar cuál es la diferencia.
En este momento nosotros sabemos que la oposición a nivel nacional está completamente perdida en el espacio. Todavía ni siquiera sabemos quién o quiénes podrían ser los aspirantes a la sucesión presidencial del 2024. Por supuesto que nos queda el antecedente de la brutal corrupción que sucedió durante la administración de Enrique Peña Nieto y que evidentemente fue uno de los baluartes en los cuales se montó el presidente López Obrador para ganar.
Y bueno, si todavía usted cree en los Santos Reyes o en Santa Claus podría creer que esto no podría importar. Pero sí importa porque, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, en Coahuila hay cosas que se labraron desde mucho tiempo atrás. Para empezar, Manolo Jiménez comenzó la andadura hacia su candidatura desde que comenzó el periodo de gobierno del gobernador Riquelme, el actual gobernador de Coahuila, quien lo impulsó desde justamente desde el inicio de su administración para poder ser uno de los fuertes incumbentes a lo largo de su trayectoria.
Por supuesto que no ha sido también eso, sino incluso el propio gobierno del gobernador Riquelme ha sido particularmente exitoso, ha sido muy bueno y la gente lo ha reconocido así. Y parte precisamente de esa buena reputación del gobernador Riquelme le sirvió a Manolo para entonces poder abrevar de esa buena fama pública.
Al contrario, ha fortalecido de una manera muy importante el constante diálogo con las otras fuerzas políticas que estaban a su favor, en este caso el PAN y el PRD. Y eso se construyó a lo largo de seis años. Vaya que la sudaron. Sudaron la camiseta tanto Riquelme como Manolo, y entonces por eso precisamente se explica el resultado de Coahuila, en donde Manolo le puso una paliza brutal a Morena, al PT, y al verde de campeonato, casi 3 a 1. Obviamente todas las características que hemos platicado en este momento con respecto a Coahuila no se ven a nivel nacional. Para nada que estamos asistiendo a ver una oposición que esté unida, para nada estamos viendo que se ha impulsado desde hace mucho tiempo a alguien que valga la pena, mucho menos se ha hecho un maldito acto de contrición con la banda.
¡Caray! ¿Por qué ganó López Obrador? Pues precisamente porque es una bola de corruptos, porque son unos puercos, unos marranos. Representan lo peor de lo peor de la clase política. Justo el tipo de políticos que los mexicanos ya no queremos volver a ver jamás en nuestras vidas. Y que estén todavía apostando a ese modelo y que todavía crean que pueden copiar lo que sucedió en Coahuila a nivel nacional habla que definitivamente tanto el PRI como el PAN y como el PRD están completamente en las antípodas de la razón. Definitivamente, si aquí hemos criticado en este espacio al presidente que no tiene las patas en el suelo, pues la oposición definitivamente está en la luna. Así de plano. Siguen aspirando o se siguen dirigiendo a un México que no existe, a unos votantes que ya cambiaron, a una ciudadanía que está harta de ellos.
Siguen pensando que pueden tener una esperanza de poder regresar a los viejos vicios, a las viejas costumbres, incluso hasta las viejas instituciones que hoy por hoy han sido cuestionadas y vapuleadas brutalmente por el actual régimen, y aspirar a recuperar esos tiempos o a recuperar esas instituciones en las circunstancias actuales y con la gente actual, definitivamente es un craso error, pero parece ser que la oposición está encantada de cometer crasos errores, de estar completamente desconectada de la realidad y obviamente volver a pintarle cuernos a la ciudadanía.
Zacatito ‘pal conejo. Ese es el argumento que van a estar utilizando los panistas en la Ciudad de México luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, de manera errónea, creo yo, le negó el acceso a Palacio Nacional, a Xóchitl Gálvez, la aspirante precisamente del Partido Acción Nacional a ser la futura regente de la Ciudad de México en caso de que los momios le favorecieran. Xóchitl Gálvez había tramitado un amparo para exigir que el presidente López Obrador le diera derecho de réplica por las constantes alusiones que éste había hecho de ella a lo largo de tantas y tantas y tantas mañaneras. Un juez no solamente admitió el recurso, sino que incluso le dijo Sí, hágase, se le tiene que dar acceso.
Y el presidente López Obrador, creo yo que es un error de su equipo de comunicación, le negó el acceso. Esto provocará que en un plazo menor a diez días se tenga que determinar ahora cuál sería la sanción a la que sería acreedor el presidente López Obrador por no permitirle el acceso. Y otra vez el juez volverá ya a exigir.
Ahora, quizá incluso en un extremo, hasta por mandato de fuerza, o con la fuerza pública que se le de acceso a Xóchitl Gálvez. Más allá de que este asunto no deja de ser un chisme de lavadero. Así de vecindad. Así tipo de la del Chavo del ocho. Déjeme decirle que es un error estratégico del Presidente no haberle permitido a Xóchitl que entrara a Palacio Nacional por una sencilla razón, porque le da continuum justamente al relato de Xóchitl Gálvez y la mantiene en la palestra pública durante el tiempo que se tarde el juez en sancionar y exigir de nueva cuenta que el presidente le dé acceso a la mañanera. En materia de medios de comunicación o como esquema o estrategia de comunicación, es un grave error del Presidente no haberle permitido el acceso, porque si hubiera sido lo contrario, es decir, que Xóchitl hubiera entrado, pues entonces sí se hubiera armado una alharaca o probablemente en la mejor de las circunstancias, si el presidente la hubiera dejado hablar en el tiempo específico que le dedicó anteriormente. Y en todo caso no le hubiera contestado.
Allí se apaga el relato, allí ya se hubiera quedado, porque obviamente Xóchitl solamente hubiera tenido un periodo de 24 horas para darle continuidad al relato. Y se apaga, se muere, se quema en 24 horas este asunto ya se hubiera olvidado, pero no, la negativa del presidente le da un plazo enorme de días enteros. Diez días para que entonces esta bola comunicativa siga manteniéndose en la palestra pública.
Y eso le da a Xóchitl exposición en medios. Misma que es justamente la que está pidiendo la mujer para poder fortalecer sus aspiraciones a la regencia de la Ciudad de México. Es un error de comunicación grave, pero parece ser, y yo quiero pensar que Jesús Ramírez, el vocero, ha de haber recomendado, en todo caso, darle chance para que entonces precisamente se apagara esto.
Pero si no fue así, si fue, digamos, el mismo, el mismo vocero, el que haya recomendado no darle acceso, pues qué imbéciles. O si fue el Presidente de la República el que de plano abiertamente se negó a no recibirla. ¡Pues que tarado! Porque lo único que estamos haciendo o vamos a seguir viendo en los próximos días es Xóchitl Gálvez acá, Xóchitl Gálvez allá, Xóchitl Gálvez por un lado, Xóchitl Gálvez por el otro. Y el presidente va a quedar como eso, como zacatito ‘pal conejo con las mujeres. Es lo que él quiso y pidió.
Era necesario esperar a cómo se iba a conformar justamente toda la lista de peticiones, demandas de las corcholatas para el proceso interno en Morena. Una vez se ha definido todo este proceso una cosa sí le puedo decir: va a estar de hueva. Va a estar de hueva, de absoluta hueva. ¿Por qué? Para empezar se cancelaron los debates que hubiera estado muy interesante.
Se canceló cualquier confrontación. Prácticamente se le impide a las corcholatas tirarle estiércol a las otras corcholatas. Y lo más triste del asunto es que evidentemente todos los mexicanos pues evidentemente, si no esperábamos una confrontación de ideas, por lo menos se nos hubiera gustado ver de qué manera piensa cada una de las corcholatas mejorar la situación actual.
Pero usted se ha puesto a pensar. ¿Usted cree que con todas esas condiciones y con lo necio y latoso que es el Presidente, él permitiría que las corcholatas ofrecieran mejor seguridad?. Digo, porque evidentemente en el tema de seguridad el Gobierno de la República ha fallado de manera desastrosa con su programa de abrazos y no balazos. O que, por ejemplo las corcholatas ¿ofrezcan mejor salud?
Digo, porque, de acuerdo a la lógica del presidente vivimos en Dinamarca, bueno, él sí vive en Dinamarca. O es algo parecido a Dinamarca. Pero la realidad es que a los mexicanos nos faltan medicinas, nos faltan insumos, no hay donde, no hay camas en los hospitales. Nosotros no tenemos absolutamente nada. Y bueno, no se diga la gente que está padeciendo ahorita la ausencia de medicamentos importantes, como los niños con cáncer, que no tienen ni siquiera para dónde irse.
O por ejemplo, en el tema de los hidrocarburos, específicamente el huachicoleo. Porque el presidente dijo que se iba a acabar y ahora está mucho peor. Los índices de sustracción ilegal de hidrocarburos está en su máximo apogeo. Ni siquiera con Peña se robaba tanto combustible como se hace ahora. ¿Van a ofrecer mejorar, o por lo menos ya no erradicarlo, por lo menos controlarlo?
No estaría mal. En el tema de la economía, hay que decirlo, que las finanzas públicas hasta el momento se han mantenido sanas y el control económico ha sido positivo. Eso quizá sea de lo poco salvable de esta administración, pero evidentemente, por ejemplo, sí hay indicadores muy preocupantes en el hecho de que el peso se mantenga todavía tan excesivamente competitivo entre las monedas internacionales.
De hecho, esto podría afectar muy pronto a la balanza comercial, ya de por sí afectada. ¿Las corcholatas harán alguna propuesta en este sentido?. Es decir. Y en resumen. Necesariamente las corcholatas le tienen que ofrecer a la banda una mejora sustancial en la situación que prevalece en el Estado. Sin embargo. Las corcholatas lo que están buscando no es el contentillo de los morenistas.
No, no, no, no, no, no, no es el contentillo del gran elector, el súper dedo: López Obrador, y López Obrador, que no aguanta nada, no le toquen absolutamente nada en sus programas, porque ‘no, todos son perfectos’. Yo creo que va a estar de mega hueva todo el recorrido que vayan a estar haciendo las cocholatas. ¿Por qué? Por que no va a haber confrontación de ideas.
Por qué no va a haber debates. Porque no se va a saber si hay que hacer alguna propuesta específica para mejorar tantas áreas de oportunidad en el país. Y sobre todo, todo el mundo, todos, todos, todas las corcholatas se van a estar cuidando de no mencionar absolutamente nada que vaya en contra de nuestro viejito adorado. Así que más allá del tema de la hueva, el tema radica en que los mexicanos vamos a darnos cuenta de qué van las corcholatas hasta que una gane y hasta que una sea electa y hasta que entre a la administración.
Ay nanita... Nos ha ido muy mal sin saber las cosas.
Ha circulado hasta la náusea el video en el cual aparecen soldados mexicanos asesinando a un grupo de presuntos criminales. Por todos lados está apareciendo. Hay que decir que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que se trató de un acto indebido, que se está investigando y que esperemos que muy pronto los responsables de ese asesinato estén tras las rejas.
El asunto radica en que también la circulación profusa del video ha desatado de nueva cuenta un debate. Y hay quienes incluso en los grupos de WhatsApp y de Telegram hubo quienes personas que conozco y que respeto mucho, quienes incluso llegaron a justificar lo que hicieron los soldados. Por qué? “Por que eran criminales y se lo merecían”. Ah, caray. Si bien es cierto.
Espéreme un momento. Si bien es cierto que los bajaron de la camioneta y bajaron en armas y parecía que eran criminales. Nada nos dice efectivamente que todos fueran unos criminales por un lado, y por otro lado, la forma en la que los mataron los soldados no se justifica por ningún lado. Vamos a suponer que estas personas que los soldados asesinaron allá en Tamaulipas.
De verdad fueran lo peor de lo peor, la peor escoria posible. Los sociópatas más, más encarnizados y horrendos de la historia humana. ¿Eso justifica la forma en los que los mataron? No sé usted, pero yo no estoy de acuerdo. De hecho, yo no estoy de acuerdo ni siquiera con la pena de muerte. Por supuesto que no! Y en todo caso.
En todo caso, si existiese la pena de muerte en México, no le tocaba a los soldados decidir si se merecían o no se merecían la pena de muerte. En todo caso, le hubiera tocado a un juez determinar con las pruebas existentes y con un debido proceso, si estas personas mereciesen la pena de muerte. Que hoy por hoy, por fortuna, insisto, es opinión mía. No existe en México. Es importante este debate y le voy a decir por qué. Porque justo el debate de si debiera de haber o no haber pena de muerte es algo que enfrenta muchas personas y que habrá quienes buscan la retribución inmediata del ojo por ojo y diente por diente. Pero sí, si así fuese, insisto, no le tocaba a los soldados decidirlo.
Tendría que haber un debido proceso. Y bueno, lo que hemos visto es en parte consecuencia de tener al ejército en las calles haciendo labores de vigilancia y de protección. No es parte porque el ejército no está diseñado para el control. El ejército está diseñado para acabar con el enemigo. Pero al final del día, esto es importante de observar.
Pero insisto, si al final del día, de verdad, si al final del día resulta que algún gobierno o alguna autoridad termina por imponer la pena de muerte en México, lo menos que esperaríamos sería que existiera un sistema judicial eficiente que de verdad ponga en esa situación a los peores criminales posibles en México. Lamentablemente, la justicia, de por sí es un bien bastante escaso justamente en México, para permitir entonces que cualquier autoridad o cualquier juez pudieren ponerle una pena tan grave a una persona.
Y siempre corre el riesgo de que no sea justa y sobre todo sobre todo en otras partes en donde existe la pena de muerte se ha demostrado plenamente que la pena de muerte ni siquiera sirve para bajar el índice delincuencial, pero más allá de eso, no podemos permitir como sociedad que sean los soldados los que decidan si la gente vive o muere.
No podemos permitir que entre las filas del Ejército mexicano haya quienes asesinen impunemente a personas maniatadas, indefensas. Sea lo que sean. Y peor todavía, que incluso lleguen a manipular la escena para que pareciera que había habido una refriega. Definitivamente eso no lo podemos permitir. Nos debemos de indignar todo el tiempo. Por qué? Insisto, y esto suena muy feo, pero sí, puede ser realidad.
Cualquier mal momento, en cualquier mal lugar puede tocarnos a nosotros. Y créame, no es lo que queremos, ni como sociedad, ni como pueblo mexicano.
El análisis de los números finales de las pasadas elecciones de este domingo reflejan que Morena no puede estar tan tranquilo. No, nada, tranquilo. Y déjeme decirle que aunque nos arda el hocico a decirlo, el presidente Andrés Manuel López Obrador y en específico su... No, de hecho el presidente, no su partido. El presidente está haciendo los movimientos correctos, por lo menos políticamente.
El Presidente fue el primero en tener los números finales de ambas elecciones, Coahuila y Estado de México y, tonto no es: midió la votación bruta, dura, conjunta en ambos estados. Y la realidad es que Morena obtuvo poquito más de 3 millones y medio de votos, con todo y sus aliados, mientras que la Alianza obtuvo poco más de 3 millones 400 mil votos.
A la hora de los trancazos. A la hora de los guamazos. A la hora de las elecciones, lo que cuentan son los votos. Y el Presidente lo midió perfectamente. Por eso no fue ninguna casualidad la reunión que tuvo, tanto como con corcholatas como con gobernadores de Morena, porque sabe perfectamente que independientemente de toda la cacofonía alrededor de X, Y y Z, que si las mañaneras, que si fulano, sutano, perengano, sabe perfectamente, que si no van unidos en el 2024, si podrían tener un susto y un susto grave, un susto fuerte.
Entonces déjenme decirle que, insisto, en este espacio hemos dicho que la oposición no tiene ninguna oportunidad de seguir como está en este momento. Pero a ver, vamos a ponernos a especular. ¿Y si de pronto salieran con una unidad a toda prueba?, por lo menos ya lo demostraron saliendo luego, luego, tras las elecciones del domingo pasado, que van juntos.
Primer asunto. Segundo asunto. Y si en una de esas los presidentes de los tres partidos de la Alianza dijeran ¿Sabes qué, mi hermano? Vamos a renunciar a todas nuestras alberquitas, vamos a renunciar a todas nuestras prebendas, vamos a vamos a hacer un proceso realmente democrático y vamos a elegir a alguien prominente más allá de lo que nos guste o no nos guste, como partidos políticos.
Dudo que suceda, pero y ¿si sucediera...? Aguas... Aguas... Porque si tuvieran un candidato fuerte o una candidata fuerte... ah jijo... Tercer punto en este asunto, y eso sí, hay que tomarlo en cuenta: Movimiento Ciudadano. Movimiento Ciudadano sí, hay que tomarlo en cuenta, pero no como una opción para ganar. Para nada. Movimiento Ciudadano no tiene ni siquiera la mínima más mínima posibilidad de ganar las elecciones presidenciales del 2024.
Pero sí se puede convertir en un factor de balanza, en el supuesto de que Movimiento Ciudadano postulara a una de sus cartas fuertes, impreparada, pero fuertes, Luis Donaldo Colosio, el hijo de Luis Donaldo Colosio. Imposible. No le darían los números ni por aproximación para ganar, no hay forma. Pero, pero, pero, pero, pero sí le quitaría votos a Morena. Si le quitaría votos a Morena, y ahí sí, agárrate mi rey. Y el presidente lo sabe. El presidente ya lo midió el presidente sabe perfectamente que si eso llegara a suceder, híjole, se complicaría enormemente la elección. Está muy interesante este asunto. Por supuesto, el análisis posterior, el post-mortem de la elección pasada, nos muestra las posibilidades en cuanto al tema de las alianzas, pero sobre todo nos muestra y hay que decirlo, insisto, de verdad, aunque me arda el hocico decirlo: a lo mejor el presidente no es muy bueno siendo presidente, definitivamente es algo y nos queda bastante claro que nos ha quedado a deber a los mexicanos mucho como presidente, pero como estratega político o como jefe de campaña.
Es muy bueno, es muy bueno todo esto que le estoy platicando, él ya lo sabía y lo veía venir desde el propio domingo y ya se movieron. En estos últimas horas ha sido tremenda la forma en la cual se han estado moviendo todos los morenistas. Le están dando un ejemplo a la gente y sobre todo a la oposición, que por lo pronto sigue dormida.
Había que esperar a dar una opinión con respecto a las elecciones del pasado domingo, a que los partidos políticos, específicamente los de la oposición, dieran su opinión, entre comillas, sobre el asunto, y la realidad es que, hay que decirlo, no decepcionaron, porque desde meses atrás se veía algo inevitable: que le fueran a echar toda, toda, toda la culpa al clima, a Morena, a las moscas, a la desidia, a la indolencia, a lo sea, al chupacabras, a todo el mundo, por la derrota vergonzosa en el Estado de México. Menos a ellos. Había que esperar a que los partidos políticos de oposición hicieran fiesta excesiva con respecto al por qué ganaron, entre comillas, en Coahuila y obviamente también ellos se adjudicaron, toda la dirigencia, se adjudicó solita la victoria. ¿Con esa clase de oposición es con la que los mexicanos cuentan para hacerle frente a Morena?. ¿Ese es el tipo de personas que queremos que sustituyan la basura que nos gobierna en este momento? Está cañón.
La verdad es que sinceramente creo yo que no tenemos los mexicanos, pero ni siquiera para dónde irnos, porque el hecho de que le hayan echado la culpa al electorado del Estado de México de su derrota, los muestra claramente en toda su dimensión. No están dispuestos a reconocer que optaron por la peor candidata, no están dispuestos a reconocer que se tiraron a la hamaca, no están dispuestos a reconocer que no se pusieron de acuerdo.
No están dispuestos a reconocer que pudieron haberle dado la vuelta si hubieran estado trabajando en enclaves clave para poder darle la vuelta o por lo menos hacer un papel decoroso. La realidad es que ya ahora, si los números duros, puros de la elección muestran que si la Alianza hubiera trabajado fuerte y de verdad en el Estado de México, en una de esas, si no le daban la vuelta, por lo menos podrían haber hecho impugnable la elección.
Eso es por un lado, y por supuesto también Coahuila nos hace, nos da una muestra de cuando un partido político se pelea con todo el mundo. En este caso estamos hablando de Morena Guadiana, un candidato impresentable fue el que abanderó a esta o vamos a decir, a esta fórmula? y pues obviamente los resultados están más que a la vista.
Si bien he dicho en este espacio que Morena no se merece el refrendo en las urnas, los que menos se merecen sustituirla es justamente. Ni el pan ni el PRI, ni el PRD, ni mucho menos los partidos morralla. La verdad es que mexicanos estamos metidos en un atorón realmente tremendo, porque no es solamente ver una clase política abyecta que solamente se está abocando única y específicamente a mantener sus parcelitas y sus albercas y sus privilegios, sino que además también están haciendo a un lado tranquilamente a los verdaderos actores del proceso democrático.
Nosotros, la banda, la raza, que dieron un ejemplo de cómo conducirse durante las elecciones tanto en el Estado de México como también en Coahuila. Creo yo a estas alturas que el pronóstico sigue siendo exactamente el mismo, y más ahora, por ejemplo, que Marcelo Ebrard acaba de dar un paso adelante de manera muy inteligente, poniendo su renuncia para este próximo 12 de junio.
Pero lo único que cabe en este momento es no solamente esperar a que, ya sea Marcelo o esta Claudia Sheinbaum se conduzcan con mejor pie que la actual administración, sino que además pongan en la mesa un cambio drástico y verdadero en el sistema electoral mexicano, no como lo estaba previendo justamente el presidente López Obrador, porque definitivamente ese reyezuelo híjole, la verdad es que no, no, no, no tiene ni siquiera cómo salvarse su propuesta, pero en todo caso, pudiera ser que tanto Marcelo o Claudia pudieran tener una visión más democrática en este sentido, independientemente de las tribus morenistas.
Pero la verdad es que ahorita, por lo pronto, los mexicanos estamos siendo rehenes así, tal cual rehenes de una clase política abyecta, una auténtica basura.
Para poder entender la magnitud de la tragedia mexicana en materia de manejo de la salud o específicamente de la pandemia del covid, es necesario remitirse a la historia. Es necesario remitirse a los momentos más trágicos que han ocurrido en México y en este caso son las guerras en cualquier país. Hacer una comparativa de las muertes en tiempos de guerra contra los tiempos de paz por supuesto que es una ya no digamos una afrenta, por supuesto, ya estamos hablando de algo, de algo ya sumamente grave. Y es justo lo que ha ocurrido en México específicamente el problema. Son números que usted por supuesto puede obtener en cualquier parte y que todos conocemos como mexicanos deberíamos de conocerlos. Mire ahí le va. Mire a ver. Vamos a hacer una cuenta en.
Durante la Guerra de Independencia hay cálculos de que murieron entre 250.000 y 500.000 personas. Vamos a asumir que murieron 500.000 personas durante la Guerra de Independencia. Estamos hablando de tiempos de guerra. 500.000 personas en el caso de la del proceso de anexión que hizo Estados Unidos de México, en donde se fregaron más del 50% de nuestro territorio, que fue 1846 si más o menos, si no me equivoco, más o menos ese proceso costó 25.000 vidas de mexicanos.
El proceso más trágico en México, el proceso de guerra más trágico fue, por supuesto, la Revolución. Estamos hablando ahí de que hubo más o menos 1.400.000 muertos en el proceso de la Revolución Mexicana. En la Revolución Mexicana 1.400.000 muertos. En el caso de México, en estos tiempos de paz y en materia de muertos, covid son casi 800.000 muertos.
Específicamente, el INEGI calcula que fueron 793.000 personas las que murieron por covid, ya sea de manera directa o indirecta. Porque acabo también recordar, por supuesto, que hubo mucha gente que se quedó sin servicios de seguro de salud. Entonces es más o menos de la cuenta casi 800.000 personas. Se calcula que de esas 800.000 personas, por lo menos 300 mil no debieron de haber muerto 300.000 personas.
300.000 mexicanos podrían estar vivos en este momento si no hubiera sido por las pésimas prácticas de salud que se siguieron aquí en México gracias a la increíble negligencia de Hugo López Gatell y la de su jefe, por supuesto, Andrés Manuel López Obrador. Por eso es de celebrarse. Por supuesto que se celebra por todos lados que este pasado 10 de mayo un juez haya revocado la decisión de la Procuraduría, de la Fiscalía General de la República de no seguirle un proceso de investigación a Hugo López Gatell.
Sí o sí, la FGR tendrá que estar haciendo un seguimiento de si este individuo este asesino, este criminal, actuó de manera negligente. Nos consta a todos que sí, pero tendrá la FGR que investigar si esto así sucedió. Por lo menos es un pasito chiquitito en la búsqueda de justicia para esas 300.000 personas que no debieron de haber muerto.
300.000 mexicanos que deberían de haber estado aquí hubieran sido 300.000 tragedias menos en México. Yo no sé si usted está calculando más o menos o dimensionando la enormidad de la tragedia y si a esa tragedia todavía le añadimos lo del asunto de los muertos por homicidio, pues ya es cosa grave, son 156.000 muertos los que están. Imagínense nada más estamos hablando de que cuando termine esta administración por negligencia, por pura maldita negligencia y por incapacidad, estaremos llegando fácilmente al millón de muertos en tiempos de paz.
1 millón de mexicanos muertos en tiempos de paz solamente en un sexenio. Digo, yo no sé ustedes, pero si usted cree que esto está toda madre y que Morena merece una segunda oportunidad. Híjole, yo lo pensaría, eh?
En 2021, cuando el Presidente de la República tenía a todo el Congreso y a todo el Senado, -que todavía sigue siendo de él-, impulsó una reforma al poder Judicial.
¿Ya se les olvidó? hay que hacer memoria. Y por qué, si la Suprema Corte de Justicia es básicamente la misma antes que ahora, ¿por qué en ese momento, teniendo todas las canicas en la mano, no impulsó una reforma profunda para modificar lo que ahora tanto critica? Está muy sencillo, pequeñines. En ese momento tenía un cómplice en la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar.
Por eso no pasaba nada. Todo era felicidad. No, hombre. Miel sobre hojuelas. Pásele, señor Magistrado. Lo único que cambió en la Suprema Corte de Justicia ahora es que ahora está Norma Piña, que no se puso de tapete, como lo hizo Arturo Zaldívar, a lo que dispusiera el Presidente de la República. Y solamente eso bastó para que toda la maquinaria morenista ahora se volcara para decir que la Suprema Corte de Justicia es una corrupta, que los jueces son corruptos, que los magistrados son unos marranos.
¿Y cuando tuvieron todo en la mano para darle la vuelta y cambiar todo, por qué no lo hicieron? Por una muy sencilla razón, justamente eso tenían, además de un cómplice, obviamente no apelaban a lo que ahora está tratando de mover con las huestes morenistas o que son todavía parte de justamente de los solovinos famosos. Antes, siempre, desde su existencia el Poder Judicial nos ha quedado a deber a todos los mexicanos, a todos ha tenido omisiones terribles, ha tenido, ha tenido momentos realmente vergonzosos.
Todavía nos acordamos de cómo la Suprema Corte de Justicia hundió la posibilidad de que hubiera justicia para los 49 niños del ABC. La Suprema Corte de Justicia hundió esa posibilidad, y eso no se nos olvida. Pero ahora resulta que ahora sí todos los mexicanos estamos agraviados, todos estamos que nos morimos, porque la Suprema Corte de Justicia es una maldita.
¿Y antes no? Esa es la lógica con la cual se está comportando el inquilino de Palacio de Gobierno y la realidad es que es simple y sencillamente una rabieta de un adolescente envejecido. Ese es el único punto al que se le está dando tanto vuelo por parte de las huestes morenistas. Porque las huestes morenistas lo único que están buscando es complacer al tirano, no hacer un sistema judicial más eficiente, porque hasta el momento no ha habido ni una sola propuesta para mejorarlo.
Y vaya que le urge. No se trata de que los mexicanos accedamos a una mejor justicia, no es cierto, ese es el último interés, es más, ni les importa. No hay ninguna propuesta. Díganme una sola propuesta en ese sentido. No hay. Se trata simple y sencillamente de una reyerta en la cual el adolescente envejecido tiene todas las de perder.
La realidad es que, en el fondo, el hecho de que sea una rabieta tan fuerte, tan dura y tan sonora, de alguna manera ya deja muy claro que el Presidente sabe perfectamente que ya la perdió, sabe perfectamente que ya la tiene perdida y entonces el único recurso que le queda es hacer quedar mal a la Corte. Y con esto se nos va una gran oportunidad, porque hasta el momento no ha habido ninguna discusión seria en el sentido de que la justicia nos alcance a todos, de que los jueces no se vendan, de que los magistrados no sean comparables, de que la Suprema Corte de Justicia no esté al mejor postor de acuerdo a los gustos del presidente en turno. Hasta el momento no se ha visto nada en ese sentido y lamentablemente, insisto, se ha perdido valioso tiempo. Pudimos haber optado por un mejor sistema judicial, pero bueno, en ese tiempo el príncipe tenía cómplices en el Supremo Tribunal de Justicia y pues ahora que no los tiene, ahora sí se pone a patalear en el suelo.
Ay, México... Ay México... de verdad...
A partir de este próximo lunes comienza ahora sí abiertamente, la campaña presidencial o la precampaña presidencial. O ahora sí que la carrera hacia la nominación por la candidatura a la Presidencia de la República para este 2024 por parte de los partidos políticos. Seguimos pensando, por lo menos en este espacio, que la oposición a la 4.ª transformación ya perdió el tren, definitivamente ya no tiene algo nada que hacer en la contienda al 2024, perdió el timing, pero sobre todo perdió un valioso tiempo que pudo haber destinado para hacer algo urgente: para reconciliarse con nosotros, con la banda, con la raza. Si hubo una razón por la cual un personaje como Andrés Manuel López Obrador llegó a la Presidencia de la República es porque la forma en la que se conducen los partidos políticos nos parece nauseabunda, asquerosa y definitivamente los ciudadanos a cuatro años, nueve meses de distancia, seguimos hartos de los malditos partidos políticos que nos han defraudado.
Una y otra, y otra, y otra, y otra y otra y otra y mil veces. Lamentablemente, una enorme mayoría de mexicanos encontraron en la figura de un tlatoani una posibilidad de salir justamente de el hartazgo, del hastío al que nos tenían sometidos los mexicanos, a los mexicanos, los partidos políticos. Yo creo, por lo menos desde este lado, creo e insisto en que fue una apuesta equivocada.
Pero aquí el asunto radica, y aquí también lo hemos sostenido, en que Andrés Manuel López Obrador, a diferencia del resto de los partidos políticos, supo leer el hastío, el hartazgo, el cansancio de los ciudadanos hacia los partidos políticos. Lo aquilató, lo aprovechó y ahora está donde está, como chivo en cristalería, pero está donde está. Increíble ha sido ver que los partidos políticos no solamente no aprendieron de esta durísima lección, sino que además se siguen agarrando de lo poco que les queda para mantenerlo.
Llueva, truene o relampaguee. Y que sigan peleándose por una nominación que además de que no les va a favorecer en lo más mínimo que a nadie le interesa. A estas alturas, este próximo lunes, a nadie le va a importar si el PRI propone, si el PAN dispone y el PRD acata cualquier cosa que se les pueda ocurrir, porque la realidad hay que decirlo.
Hacia dónde apunta el dedito de Andrés Manuel López Obrador es hacia dónde se va a dirigir todavía un grupo muy nutrido de mexicanos que todavía siguen esperando a alguien que los saque del ostracismo, de la pobreza, de la ignominia, de los problemas que vive el país. Independientemente de que a esta administración se le fue también el tren de poder hacer cambios profundos e interesantes puede ser -es la esperanza de muchos- que algunas de las corcholatas, ya sea hombre o mujer, sepan encauzar a un país martirizado por la inoperancia y por la ineptitud. Y queda bastante claro que la oposición no tiene absolutamente nada que ver precisamente en esa aspiración social. Nada. Sí, sí, estoy manifestando que el sistema de partidos políticos en México no sirve, no funciona.
Pero han sido los propios partidos políticos los que han cavado su tumba y que parece ser, no les importa. No les importa en lo más mínimo saber que ya perdieron el 2024. Es algo que nos debería preocupar, en todo caso, a nosotros los mexicanos. Por supuesto que una perspectiva de un nuevo sistema político orientado por la 4T me inquieta muchísimo.
Sí, me preocupa, genuinamente me preocupa, la verdad. Pero parece ser que no hay muchas opciones. La opción que ofrecen PAN, PRI y PRD y los y los chiquitos menos me gustan. Mucho menos me gusta la orientación de ultra derecha que ciertos personajes están siguiendo, así que definitivamente los ciudadanos deberíamos estar pensando ya, en todo caso, en que el sistema de partidos es el que no sirve.
Dentro del cúmulo de mentiras que se aventó el presidente cuando andaba en campaña, una de ellas fue “voltear hacia el sur” y bueno, ahora que todo el mundo está volteando hacia el sur, el único que no voltea es precisamente Andrés Manuel López Obrador. Chiapas, en este momento, está a punto de reventar, a un tris de reventar. ¿Por qué?
Porque evidentemente ya el narcotráfico, el crimen organizado que se pasea tan tranquilamente por toda la República Mexicana, también volteó hacia el sur y están empezando a entrar de manera constante hacia los territorios, sobre todo los ocupados por un montón de ‘cosas’, por caciques, por grupos paramilitares, por grupos de autodefensa, por territorios del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y así.
Obviamente esta mezcla es peligrosísima porque da la casualidad de que todos esos grupos están armados. Todos. Cada vez es más frecuente que haya asesinatos a plena luz del día, incluso en San Cristóbal de las Casas. Ya la cosa se está poniendo realmente complicada. Obviamente también el hecho de que los narcos y los criminales se estén metiendo también en los territorios del Ejército Zapatista pues evidentemente también está haciendo crecer las tensiones. Y además en la zona del sur es muy complicado el esquema social porque no es nada más el tema de los grupos armados, sino que también hay problemas ancestrales que tienen que ver precisamente con los territorios y la forma en como se gobiernan algunas de las comunidades. Hay agravios históricos que no han sido remediados desde hace décadas y esto está generando, como lo han dicho varios especialistas en los medios de comunicación, un polvorín que está a punto de estallar y justo hoy, que de verdad urge voltear hacia el Sur, es precisamente el gobierno de la 4T el que se hace a un lado y hace como que no existe el sur, ya Chiapas ya no existe y por supuesto que hay muchos culpables de esta situación. Uno de ellos, por supuesto, es el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón. A quien nadie le ha dicho absolutamente nada. ¿Y sabe por qué?
Bueno, además de que su ineptitud ha sido descomunal, hay un tema allí que está rondando. Y es que resulta que Rutilio Escandón es cuñado del secretario de Gobernación. Si, Adán Augusto López. Así es. Por eso precisamente: silencio, que están durmiendo ahí en Chiapas, nadie dice nada y obviamente no se hará ninguna mención en la mañanera, así que vayan perdiendo el tema a menos que estallara un conflicto fuerte en Chiapas durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Probablemente no lo menciona en las mañaneras pero quizá sí, eventualmente, algún día el presidente levanta el teléfono y le diga ‘Rutilio, mantén ese desmadre quieto, por lo menos hasta antes de las elecciones del 2024’. Porque otro conflicto, como el de enero de 1994 sería catastrófico para la 4.ª transformación. Puede que no le dé el tiempo porque ya las cosas están sumamente tensas en el sureste mexicano, específicamente en Chiapas. Híjole, ojalá se me haga chicharrón la boca. Ojalá que no pasara nada, pero parece ser que todas las administraciones de verdad jamás tienen ganas de voltear hacia el sur... y allí están las consecuencias.
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