Hablar del éxito masivo es muy fácil cuando lo ves desde fuera. Pero cuando tienes 20 años, sufres ansiedad por no dormir y de repente te ves girando por estadios sin haberlo asimilado, la perspectiva cambia.
En este episodio, Quevedo nos explica por qué decidió frenar en seco cuando estaba en lo más alto. Hablamos de las "estrías vitales" que deja crecer demasiado rápido, de hacer cosas por pura inercia y de por qué, a veces, el éxito no se parece en nada a lo que habías soñado.