Ni las ideas, ni el comportamiento, ni la mirada sobre la vida de Bella Baxter es libre y liberadora. Su lógica de niña que pregunta, cuestiona y desmonta las estructuras, corsés y desigualdades adultas, suena más a una mente adulta confundida que no sabe distinguir entre lo que decadencia de salud mental, alegoría del deseo del hombre y la total independencia de la mujer significan.