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Para quitar un poco el mal sabor de boca y sanitizar mi alma les dejo este pequeño juego, ciertamente no muy alegre. Soy el Halcón Nocturno y te invito a acompañarme un rato más.
Por más que este Tren Sin Pasajeros trate de evitarlo, la oscuridad de este momento termina invadiendo los vagones. Espero que ustedes viajeros se encuentren bien y todos los parabienes a quien por desgracia haya alcanzado el despreciable bicho que nos aqueja.
A veces el tedio del camino y la necesidad de distracción en el largo trayecto hace que destapemos la imaginación y de un trago saciemos la sed de nuevas historias...
Esta semana comenzamos el recorrido y pronto nos alcanza una lluvia que crece y crece hasta volverse tormenta: tormenta que estalla de emociones, que gira y entrelazas las historias...
Y con esta triste historia termino una vez más el recorrido semanal de este viejo Tren Sin Pasajeros, no sin antes invitarte a que regreses siempre que quieras viajar por el maravilloso mundo de las letras. Buenas noches!
Y antes de permitirle descender a su destino, le robamos otro pedazo de magia al maestro como postrer despedida. “Mi lumía”, poema perteneciente al libro En la masmédula, es uno de los ejemplos líricos más representativos de la transformación verbal girondiana.
Oliverio Girondo publica Espantapájaros en la ciudad de Buenos Aires (año 1932) en un marco de extravagancia y vanguardias literarias. Si bien dicha antología de poesía lleva casi 80 años desde su edición, la solidez y calidad del texto, logra que perdure en el tiempo manteniéndose actual y a la vez, efímera. Sin duda, uno de los pasajeros consentidos de este Tren Sin Pasajeros.
Una traslúcida ilusión que dejó su apenas perceptible imagen delineada en una de las húmedas ventanas del Tren Sin Pasajeros.
Esta semana abro las puertas del Tren Sin Pasajeros con un poco del realismo mágico del escritor mexicano Juan Rulfo. Es la historia de un padre que carga en hombros a su hijo herido para llevarlo a Tonaya en busca de una cura. De El llano en llamas, 1953. Espero te guste
Sin más: emprender el vuelo dejando a la tierra estática en el horizonte. Una semana más en que agradezco de corazón su compañía. Hasta la próxima. Buenas noches!
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