El evangelio de Marcos nos regala esta página en la que vemos cómo Jesús lleva adelante su misión, la multitud lo sigue y hasta los espíritus impuros lo confiesan como Hijo de Dios. Quizás nos pueda parecer raro esto de los “espíritus impuros” sin embargo aparece varias veces en el evangelio. Nosotros no lo tenemos que entender como a veces nos lo vende la industria cultural: diablo, fantasmas, posesiones, rituales, magia, o cuernos, …. nada de eso. Marcos se refiere con esto a todo espíritu contrario a la voluntad salvadora de Dios expresada en Jesús.