Hoy la Palabra nos presenta a Jesús que se retira a orar en la noche y en soledad, para luego seguramente iluminado y fortalecido por el Padre Dios llamar y elegir de entre sus discípulos a los doce, los llama por su nombre y les da su misión, ser apóstoles y con ellos sale al encuentro de la multitud en la llanura, para curar, para sanar, para liberar, generando en toda la multitud el querer tocarlo para recibir algo de la fuerza que salía de Él.