Los tiempos de pandemia nos han exigido le uso de la omnipresente conexión digital. Los escolares en aulas digitales, los médicos en telemedicina, y muchos compramos, trabajamos, y nos entretenemos por esa herramienta digital. Estamos en una clara y creciente dependencia tecnológica. Entonces, porqué no pensar en la posibilidad de algún "accidente tecnológico", cuando esa dependencia se vea entorpecida por la introducción indeseada de un "desperfecto" o un virus, y quedar descompuesto servicios claves: transporte, elecciones, salud. Eso podría ser una similar covid-19. Hasta qué punto estamos protegidos de estos hackers, ciberterrorismo o piratas 4.0. Porqués estamos ligados irresistiblemente a estos dispositivos, quién nos protege de esta "adicción".