TODO ES tuyo. No salgas a buscar aquello que eres. Aprópialo, clámalo, asúmelo... Todo depende de tu concepto de ti mismo.
Aquello que no clamas como verdadero de ti mismo no puede realizarse por ti.
La promesa es:
"A todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia;
pero al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará."
(Mateo 25:29; Lucas 8:18 )
Sostiene firmemente en tu imaginación, todo aquello que sea amable y de buena reputación,
porque lo amable y lo bueno es esencial en tu vida si ha de valer la pena.
Asúmelo. Haces esto al imaginar que ya eres lo que deseas ser y que ya tienes lo que deseas tener.
"Como el hombre piensa en su corazón, así es él. "
(Proverbios 23:7)