Iñaki Otxoa de Olza tenia los pies en la tierra. El reconocido himalayista gozaba mas estando cerca de la estratosfera que del nivel del mar pero a pesar de sus logros recalcaba que las cimas de los ochomiles "son momentos de plenitud, no de gloria". En este podcast , Roge Blasco felicita a Iñaki tras haber enkadenado las cimas del Manaslu y el K2, sin oxigeno. Cita a un jovencísimo Alex Txikon y sobre todo habla de las sensaciones y recuerdos que le origino volver a la cima del K2.
Iñaki Otxoa de Olza murio el 23 de Mayo de 2008 tras sufrir un ictus istemico en el Annapurna.