
Sign up to save your podcasts
Or


¿Cuándo conviene salir del país? ¿Y cómo lo haces sin gastar miles de dólares en una sociedad, una oficina y un equipo que después tienes que cerrar?En este capítulo conversamos sin filtro sobre internacionalizar un emprendimiento desde LATAM con mentalidad de MVP: salir rápido, salir barato, validar con experimentos pequeños antes de constituir nada. Porque la internacionalización funciona igual que cualquier otra hipótesis de negocio — y tratarla como "proyecto grande" es la forma más rápida de quemar plata.Hablamos del contraste cultural a la hora de vender afuera — un comprador indio en EE.UU. cerró la conversación útil en 20 minutos ("me gusta tu servicio, lo necesito para octubre, hagamos negocio"), mientras con contrapartes latinas, a los 40 minutos, seguíamos pavoneándonos. De la apertura en otro país con "bombo y platillos" que no funcionó. Del partner local peruano que después destrabó un contrato del sector minero al destapar un sobreprecio entre familiares (más de 10 años cobrándole 40 cuando el mercado pagaba 19; cuando se supo, voló la familia entera). Y del caso opuesto: la startup regional de tecnología que mandó a una sola persona "en pelota" a abrir oficina en EE.UU. y tuvo que cerrar año y medio después.Repasamos también qué se puede tantear en una conversación comercial sin haber constituido absolutamente nada — la mayoría de las exigencias que uno cree que llegan desde el primer minuto (factura local, sociedad, oficina) aparecen recién al final del proceso de venta, no al inicio. Hablamos de cómo cambia la idiosincrasia de venta país por país — en algunos mercados nadie te dice "no", y la tasa de cierre puede caer de 30% a 7% sin que cambie nada del producto si no aplicas factor de corrección — de por qué las ferias internacionales suelen ser quemar plata si vas sin un sistema claro de calificación y captura de contactos, y de por qué en EE.UU. ya no abren mails fríos ni LinkedIn (y qué hacen los que sí logran vender).El insight de fondo: la mayoría no se internacionaliza no porque no pueda, sino porque su venta depende 100% del referido local. Y eso no es un problema de pasaporte — es un problema de sistema.Si tienes un emprendimiento que podría vender afuera pero llevas meses posponiéndolo, este capítulo te muestra cómo armar el experimento más barato posible para empezar mañana.
"¿Le temes al éxito?"Si alguna vez te hicieron esa pregunta, lo más probable es que fuera alguien tratando de venderte humo.En este capítulo conversamos sobre las "mentes de tiburón" que pululan en el ecosistema de emprendimiento: estafadores piramidales, esquemas Ponzi, falsos gurús de redes sociales y vendedores de cursos que enseñan negocios que ellos mismos ya no aplican. Y sobre por qué cae gente muy inteligente — economistas, empresarios, profesionales — sobre todo en momentos vulnerables como una cesantía o una urgencia económica.Conversamos sobre:- El caso Alberto Chang / Grupo Arcano: una de las estafas piramidales más grandes de Chile (2016). Se vendía como ex Stanford, fue inversionista ángel en una red prestigiosa, y dejó a profesionales y empresarios estafados por millones de dólares. Escapó a Malta y dejó a su madre presa. La primera alerta fue una sola frase del gerente general: "si no vendo, la empresa cierra" — algo que en inversiones simplemente no pasa.- El cliente que prefirió la rentabilidad "garantizada" del 5% mensual sobre una asesoría honesta sin promesas. Tres meses después, perdió todos sus ahorros — los bonos de años de trabajo. Volvió al depósito a plazo del banco para siempre.- El "ex compañero del colegio" que aparece después de años con un mensaje cariñoso, "tanto tiempo", y termina ofreciéndote "una oportunidad". El meme es real porque el patrón es real.- La trampa del "hub internacional de mentores": postulas gratis, te entrevistan, te aceptan… y al final te piden una cuota para "activar" el acceso. Mismo molde para editoriales que "quieren publicar tu libro" o eventos que "te seleccionaron especialmente".- El estudio sobre agricultores de temporada: en los meses con plata deciden a largo plazo; en los meses sin plata, a corto. La urgencia económica comprime el horizonte mental al "mañana cómo como". Por eso los estafadores cazan a gente en cesantía — no porque sea menos inteligente, sino porque su ventana de decisión está apretada.- Casos de criptomonedas como $LIBRA en Argentina y otros con respaldo institucional o presidencial que terminaron como esquemas de extracción. El vehículo cambia (multinivel, cripto, trading, productos físicos, NFTs), el patrón es el mismo: importa más reclutar que vender el producto.- Por qué los eventos masivos con fuego artificial, abrazos, aplausos y "gente que cambió su vida" en escena funcionan tan bien: en un ambiente de júbilo colectivo, el cerebro baja las defensas. Está estudiado.- El caso Francisco Ackerman: hasta un YouTuber referente de finanzas en Latinoamérica fue engañado por un estafador "con historia de éxito" y tuvo que salir a pedir disculpas públicamente. Si le pasa al que sabe del tema, le puede pasar a cualquiera.- Los cursos de dropshipping y de "construye un negocio con IA sin saber nada": no son estafa en sí, pero si el profesor gana más con el curso que con el negocio del curso, esa señal lo dice todo. La única excepción honesta que vimos: un dueño de curso que reconoce abiertamente que su negocio principal está en otro lado y el curso solo le alimenta la base de datos.- El cierre sobre IA y vibe coding: sí, puedes construir productos digitales sin saber programar para casos de poca demanda y testeo. Para concurrencia real de miles o millones de usuarios, sigue necesitando criterio técnico. "Hazte rico sin saber nada" es la misma fórmula, en envase nuevo.Las preguntas que ordenan el filtro:- ¿Hablan más de plata o de cómo agregan valor con un producto o servicio?- ¿Qué te hace tan especial a TI para esta "oportunidad única"?- Si la rentabilidad fuera real, ¿por qué necesita reclutarte? ¿Por qué el que te ofrece la oportunidad no la está tomando con su propia plata?- ¿Por qué tanto apuro? Las oportunidades reales rara vez son "ahora o nunca".Sin paranoia ni desconfianza generalizada. Solo el filtro honesto antes de poner tu plata, tu energía y tu reputación en manos de alguien que se vende como salvador.
¿Mi emprendimiento está listo para levantar capital?Es la pregunta más cara de no responder bien antes de salir a pitchear. Porque salir antes de tiempo te cuesta meses, te quema valoraciones, te quema relaciones con fondos, y muchas veces te deja peor parado que cuando empezaste.En este capítulo abrimos el framework de diagnóstico que usamos para responder esa pregunta sin humo, antes de tocar la primera puerta. Tu emprendimiento, hoy: ¿califica o no?Conversamos sobre:- El framework de seis dimensiones: tres en el lado del Tamaño Futuro (mercado × producto × modelo de negocio), tres en el lado de la Probabilidad de llegar (equipo × tracción × timing). Si te falla una, te castiga el conjunto.- Diagnóstico antes que pitch: rara vez un emprendimiento está listo para ser invertible "a la primera". Lo normal es trabajo de meses antes de salir.- Los dos cuellos de botella más comunes: o no estás creciendo lo suficiente para un VC (15% mensual mínimo en software), o no tienes un canal de adquisición repetible y escalable. Casi siempre uno de los dos.- La trampa de la valoración temprana: si te pasas, te bajas la conversación entera. Cazabobos.- Cuándo un VC NO es tu camino: si tu negocio crece bien para vivir pero no a 15% mensual, los fondos te van a destruir el modelo. Para muchos emprendimientos exitosos, bootstrapping es el camino correcto — y casi nadie te lo dice así.- Internacionalización desde el día uno: si tu pitch dice "mercado nacional" como objetivo final, no eres invertible. El VC quiere regional mínimo, global de preferencia.- La tesis de desinversión: el fondo entra ya pensando en cómo va a salir. Sin un plan creíble de exit, no levantas. Y en LATAM, con casi cero IPOs y pocas adquisiciones, la salida es justamente lo que más cuesta diseñar.- El 10x: por cada inversión que sobrevive, el fondo espera 10x de retorno. Porque sabe que 9 de las otras 10 van a morir.- Por qué los fondos en LATAM aún pueden "regodearse": pocos fondos, mucha demanda. Filtros previos al pitch (universidad, MBA, sandía calada) que en otros mercados no existen. No es necesariamente justo, pero es el campo.- El caso ScaleX en Chile: el intento de "bolsa para startups" que detectó, una semana antes del primer IPO, que la ley solo permitía cotizar a S.A. y la empresa era SPA. Nunca despegó. Síntoma de la infraestructura que falta en LATAM.Si estás pensando en levantar y no quieres perder 6 meses pitcheando un negocio que aún no está listo: este capítulo te ahorra el viaje.
"¿Para qué voy a modelar mi negocio si ya sé lo que hace? Tengo mis clientes, les vendo esto, les cobro esto. ¿Para qué la pega extra?"Es una de las preguntas más comunes entre emprendedores. Y también una de las más caras de no responder bien.En este capítulo aterrizamos sin humo el debate real: ¿sirve o no sirve sentarse a modelar tu negocio? ¿En qué etapa? ¿Cuánto tiempo le dedicas sin caer en parálisis? ¿Y qué pierdes si te lo saltas?Conversamos sobre:- Las dos trampas opuestas: el que se lo salta entero ("ya sé lo que hago") y el que hace el manifiesto gigante de 40 páginas que nunca vuelve a abrir. Ninguna sirve.- La definición moderna que ordena el ejercicio: modelar es entender cómo creas, entregas y capturas valor. El dinero es la consecuencia, no el modelo.- Para qué sirve modelar (de verdad): te permite poner las cartas sobre la mesa y ver dónde se cae tu negocio antes de que se caiga el negocio.- Tu primer modelo es hipótesis pura, no verdad. Identificar los supuestos críticos y salir a validarlos es lo que separa al que aprende del que se queda atascado.- El caso del emprendedor con un marketplace de remate inverso: un año dándole vueltas a la misma idea. Se enamoró del producto y nunca se preguntó quién paga. Diseñó valor para el usuario y destruyó valor para quien iba a ser su cliente.- El caso de las empresas energéticas que cobraban por el ahorro generado al cliente: funcionaba con margen, hasta que la pandemia disparó los precios y el modelo se cayó. Tu modelo NO es permanente.- No reinventes la rueda: marketplace, SaaS, suscripción, freemium, dropshipping, publicidad. Los modelos probados se adaptan, no se inventan.- Survivorship bias: copiar al que funciona hoy es engañoso. Microsoft sacó la tablet 5 años antes que el iPad y a nadie le importó. Mismo producto, contexto distinto.- El error de "voy a educar al cliente": tu cliente no quiere ser educado, quiere que le resuelvas un dolor. Si tienes que explicarle tu modelo, está mal.- Cuidado con los emprendedores que toman pausas reflexivas en sus pitches y hablan de modelos "súper disruptivos": en el fondo casi siempre es un marketplace o una suscripción. Sácale el humo a tu discurso.Si llevas meses dándole vueltas a tu emprendimiento y no termina de despegar: probablemente el problema no es ejecución. Es que nunca te sentaste a modelar.
Hay una pregunta que siempre aparece entre los fundadores: ¿cuánto debería pagarme?
Y la siguiente: ¿desde cuándo? ¿Sueldo o dividendos? ¿Igual entre socios? ¿Y si todavía no me alcanza?
En este capítulo nos sentamos a contar cómo lo hicimos cada uno — con todas las cicatrices a la vista.
Y de ahí salimos a las preguntas duras:
- Las dos líneas rojas: si te pagas 30% bajo el mercado, ya estás siendo necio. Si tienes que endeudarte para vivir, estás dejando demasiada plata en la empresa.
Si llevas meses (o años) emprendiendo y todavía no tienes claro cómo y cuándo pagarte sin sentir culpa ni romper la caja: este capítulo es para ti.
Levantar capital con un VC no se parece en nada a lo que muestran en Twitter o Shark Tank.
En este capítulo contamos cómo nos caímos una y otra vez intentando levantar inversión — incluso después de juntarnos con el director de un fondo grande de Chile en un club de golf. ¿Qué fallaba? No teníamos los unit economics calculados (CAC, LTV, MRR, churn). Teníamos los indicadores contables clásicos, pero los VCs querían otros números, y nos daba "vergüenza" no tenerlos.
Aportamos también la mirada desde el lado del fondo — tesis de inversión, valoración, smart money — y por qué un VC de Latam te pide cosas distintas a uno de Silicon Valley.
Lo que conversamos:
Si estás pensando en levantar capital o ya empezaste a tocar puertas y no entiendes por qué te dicen que no: este capítulo te va a ahorrar meses de pitcheo equivocado.
¿Necesitas un título profesional para emprender… y más importante: para que te vaya bien emprendiendo? En este capítulo conversamos sin humo sobre qué significa realmente tener un título profesional, cómo se relaciona con el conocimiento y la ejecución, y en qué casos sí puede ser clave (y en cuáles no).
Conversamos sobre:
Muchos emprenden como si la estrategia fuera un lujo… hasta que el negocio empieza a sangrar por mil cortes: decisiones reactivas, foco perdido y energía desperdiciada. En este capítulo aterrizamos qué es (y qué no es) la estrategia, por qué importa incluso si eres “chico”, y por qué dedicarle tiempo hoy te ahorra problemas (y plata) mañana.
Conversamos sobre:
La primera venta es un hito que se celebra… y también un curso intensivo de realidad. En este capítulo, el equipo de Emprendiendo Sin Filtros comparte cómo fue su primera venta: lo que salió mal antes de lograrla, los errores que costaron tiempo y energía, y las lecciones que marcaron la forma de vender desde entonces.
Conversamos sobre:
En el mundo del emprendimiento, no siempre pierdes por “mala suerte”. Muchas veces las señales estuvieron ahí desde el principio.
En este capítulo hablamos de red flags que te pueden alertar de clientes, proveedores y aliados que podrían terminar dañando tu negocio:
La idea no es desconfiar de todo el mundo, sino aprender a poner filtros, contratos y procesos para proteger tu tiempo, tu caja y tu energía.
From the publisher's feed