El disparador mental de aversión a la pérdida se refiere a la tendencia de las personas a valorar más la posibilidad de evitar una pérdida que la de obtener una ganancia equivalente.
Es decir, la gente se siente más motivada a actuar para evitar perder algo que ya tienen, que para ganar algo que aún no tienen.
En neuromarketing, este principio se utiliza para diseñar estrategias que resalten el riesgo de perder algo, y así persuadir al consumidor para que realice una acción o compra.
Por ejemplo, los mensajes publicitarios que resaltan que "sólo por tiempo limitado" o "sólo quedan X unidades" juegan con la idea de la aversión a la pérdida para persuadir a los consumidores a realizar la compra en ese momento, en lugar de posponerla y arriesgarse a perder la oportunidad de conseguir el producto o servicio.
Otro ejemplo podría ser una promoción de "devolución de dinero garantizada", que ofrece a los clientes la tranquilidad de saber que, si no están satisfechos con su compra, podrán obtener su dinero de vuelta.
De esta manera, el cliente se siente menos averso a la idea de comprar el producto, ya que tiene la seguridad de que no perderá su dinero.