(Documento leído en Plaza Rivadavia) Un año pasó de la histórica jornada del 3 de Junio de 2015, donde centenares de miles, en todo el país, expresamos en las calles el grito profundo de ?#?NiUnaMenos?. Sin embargo los casos de femicidios no cesan y por el contrario, aumentan. Muchos de ellos continúan impunes, como es el caso del crimen de Katherine Moscoso. Hace pocos días, se cumplió un año de su asesinato y la principal línea de investigación en este caso toca a allegados al ex intendente K de Monte Hermoso, Marcos Fernández. En Pehuén Co, desapareció Andrea Esnaola, quien prácticamente dejó de ser buscada. Luciana Moretti fue descuartizada e incinerada, sin embargo la justicia decidió darle a Cuchán, su femicida, la libertad.
Mañana se cumple una semana desde que se encontró el cuerpo de Micaela Ortega. Los gobiernos municipal y provincial fracasaron estrepitosamente en encontrarla y demostraron permanentemente que intervinieron sobre la base de responsabilizar a la propia Mica y su entorno familiar, reproduciendo e instalando prejuicios aberrantes, incluso en declaraciones a través de los medios, lo cual explica las enormes irregularidades de todo el proceso de investigación, desde la llegada tardía de la denuncia a la fiscalía, hasta la demora en encontrar información fundamental para avanzar en la misma. El rol de garante de impunidad a asesinos y violadores por parte del Estado incluye el abandono de la vivienda del sospechoso, la cual fue quemada la misma noche en que se conoció la muerte de Mica perdiendo allí la posibilidad de contar con mayores evidencias sobre lo sucedido.
En todos estos hechos, confluyen todo tipo de violencias hacia las mujeres y las niñas: institucional, simbólica, mediática. Las trabas y las desviaciones del foco de atención hacia la culpabilización de las víctimas y su entorno son moneda corriente, y las legitiman los propios funcionarios públicos, los medios de comunicación, y la sociedad en general. Son muestra más que suficiente de este sistema patriarcal que se pone de manifiesto y continúa instalado como reproductor de un régimen social que está putrefacto.
Hoy toda la ciudad de Bahía Blanca se encuentra conmocionada por el femicidio de Micaela Ortega. Miles salimos a la calle a pedir Justicia por el peor de los finales, después de 35 días de angustia y desesperación. Mica está muerta. Hoy una vez más, por ella y por todas gritamos #NiUnaMenos.El femicidio es el último eslabón de una larga cadena de violencias cuya responsabilidad es del Estado que continúa reproduciendo el patriarcado al servicio del capitalismo.
Pero ¿por qué afirmamos que el Estado es responsable? Porque, cuando hablamos de femicidios, no se trata de un conflicto privado entre dos personas, ni tampoco de un crimen pasional, está basado en una desigualdad sistemática en la que el Estado tiene responsabilidades, no sólo para penalizar al femicida, sino fundamentalmente para evitar los femicidios. Toda política pública, ya sea educativa, de promoción de la salud o de asistencia a la mujer, ha sido, al menos, insuficiente y en algunos casos, directamente, nulas. Además
son numerosos los casos en los que se han colocado al frente de instituciones públicas funcionarios de instituciones privadas relacionadas al Clero, o a grandes empresas para su beneficio.
Sabemos que si no hay presupuesto todo lo que nos prometan los gobiernos de turno, son palabras vacías. El presupuesto para el 2016 con el que cuenta el Consejo Nacional de las Mujeres, responsable de implementar la ley de protección integral contra la violencia de género, sancionada en 2009, representa “tan sólo el 0,0055 por ciento del total del presupuesto nacional, lo que equivale a 4,50 pesos por mujer para prevenir la violencia machista”. En Bahía Blanca el presupuesto otorgado a política de género es nulo. Por otro lado, ha pasado ya un año desde que se votó por unanimidad la emergencia por violencia de género en el Concejo Deliberante y a su implementación se ha destinado una suma mínima. Esto la constituye en una medida superficial que se ha convertido solamente en oportunidad para algunos funcionarios de lavarse la cara sacándose la foto días antes de aquel masivo 3 de Junio.
-Todo este cuadro se ve agravado por un contexto en que el ajuste que llevan adelante Macri, los gobernadores y las gobernadoras; golpean fuertemente nuestras espaldas: tarifazos, despidos, inflación. Frente a todo esto, somos las mujeres las primeras en salir a la calle para luchar por un salario igual a la canasta familiar, contra la precarización laboral, contra el trabajo en negro, por la apertura de jardines maternales en los lugares de trabajo, por licencias por violencia de género, por la educación pública y gratuita, y por salud gratuita y de calidad. Aún siendo reprimidas como ocurrió durante la semana en la provincia de Tierra del Fuego, donde la policía intentó aplastar la lucha de trabajadoras y trabajadores estatales a palazos, con balas de goma y quemando los acampes que tenían instalados hace 90 días. Hoy volvemos a decir que no hay trabajo digno si hay violencia.
Las cifras de mujeres sometidas a la trata ascienden a no menos de 1.500 al año. Según el Ministerio Público Fiscal, permanecen desaparecidas 3.281 mujeres y niñas. Es decir que con la Ley de Trata de Personas no se desmanteló una sola red. Solo cayeron personajes aislados, que generalmente forman parte del nivel más bajo del entramado que involucra a proxenetas, policía, poder judicial y político. El negocio de la trata y la explotación sexual ha crecido bajo el amparo institucional en Bahía Blanca, y en todo el país. Hoy en día se conocen públicamente más de 30 cabarets en esta ciudad. Son frecuentes los allanamientos y “rescates” que salen en los medios. Días atrás se allanaron dos, uno el barrio Saladero en la periferia de Bahía, y otro en la ciudad vecina de Punta Alta, donde se rescataron mujeres indocumentadas, incluso de otros países. ¿Qué ocurrió con estas mujeres? ¿Qué asistencia recibieron? ¿El Estado les garantiza vivienda, trabajo, y asistencia psicológica? El Estado es responsable de que estos lugares funcionen. Nadie fue procesado por esto.
Señalamos la responsabilidad que tienen los diferentes gobiernos cuando profundizan la criminalización a las mujeres por la realización de abortos de forma clandestina, como es el caso de Belén, la compañera presa hace 2 años, después de un procedimiento aberrante del cual todas las instancias del Estado fueron cómplices: desde los médicos que violaron el secreto profesional cuando llegó a la guardia de un hospital de Tucumán con hemorragias producidas por un aborto espontáneo, hasta la justicia cuando la condenó a 8 años de prisión. Alrededor de 3000 mujeres mueren o quedan mutiladas cada año debido a la exposición a pésimas condiciones sanitarias. Seguir penalizando el aborto es femicidio de Estado. Seguiremos exigiendo educación sexual laica, científica y gratuita para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir. En este sentido rechazamos también el artículo del código civil, aprobado durante el gobierno kirchnerista, que plantea que “La existencia de la persona humana desde la concepción” confluyendo con preceptos religiosos, privilegiando los negocios de clínicas privadas y las relaciones carnales con el Vaticano.
-El Estado es el responsable de seguir reproduciendo políticas que sostienen un sistema patriarcal, machista, que engloba todo tipo de violencia hacia las mujeres y las niñas: el vaciamiento de políticas públicas, la desigualdad salarial, la falta de vivienda digna, la falta asistencia y refugio para las mujeres víctimas de violencia, la persecución e invisibilización de los pueblos originarios y sus padecimientos ante las diferentes empresas que los acosan, los corren, asesinan y envenenan, y todas las formas de discriminación, como la que laboralmente sufren por su identidad de género las mujeres trans, marginadas a la prostitución. Denunciamos también el asesinato de sus activistas, como el caso de Diana Sacayán. No podemos confiar en quienes han sostenido y sostienen esta situación de opresión y explotación del pueblo trabajador en general y de las mujeres, mujeres originarias y sectores LGTBI en particular.
-Los medios de comunicación también son responsables. Mediante sus patrones comunicacionales sexistas, misóginos y heterosexistas con reiterada violencia mediática a las mujeres y al colectivo LGTBI perpetuán el círculo de violencia simbólica, andamiaje que sostiene las demás violencias. La cosificación de las mujeres en los medios es un fenómeno que viene creciendo desde hace dos décadas de forma alarmante, impartiendo una pedagogía de la crueldad y maltrato a las mujeres y niñas.
Por eso, debemos organizarnos y abrirnos paso de manera independiente de estos sectores en la lucha por nuestros derechos.
Hoy nuevamente exigimos
• BASTA DE VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES. Abajo el capitalismo y el patriarcado. El machismo mata. Basta de femicidios. Basta de violencia institucional, laboral y simbólica. Basta de violencia mediática. Respeto y cumplimiento de Ley de Identidad de Género. Basta de travesticidios. Reconocimiento de la responsabilidad de los medios de comunicación hegemónicos en la reproducción de contenidos que fomentan comportamientos discriminatorios y misóginos. Exigimos algún tipo de penalización a estas prácticas por parte del Estado y apelamos a que la sociedad sea el observatorio crítico antes estas violencias.
• BASTA DE VACIAMIENTO DE POLÍTICAS DE PROTECCIÓN A LA MUJER. Que inmediatamente se destine presupuesto, reglamentación total y cumplimiento real de la Ley de Protección Integral a las Mujeres, con control de las organizaciones independientes. Creación de refugios integrales sin requisitos burocráticos para mujeres en situación de violencia y sus hijos e hijas. Asesoramiento legal y psicológico gratuito y apoyo económico. Por el cumplimiento de la Ley contra la Violencia Obstétrica. Declaración de Emergencia Nacional en materia de violencia hacia las mujeres. Personal capacitado e idóneo para recibir las denuncias en cada fiscalía y cada comisaría. Unificación de las causas de los fueros civil y penal.
• POR EL DERECHO AL ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO. Tratamiento y aprobación del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Separación de la iglesia del Estado. Derogación del artículo 6 del código civil. Cumplimiento del nuevo Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo (ILE) en todas las instituciones de salud pública del país. Educación no sexista, científica y laica, por una implementación real de la ley de Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos, para formar en la igualdad y para una vida libre de discriminación y violencia machista. ?#?Libertad? Para Belén
• BASTA DE IMPUNIDAD! QUE APAREZCAN CON VIDA YA ANDREA ESNAOLA, MARIA CASH, MARITA VERÓN Y TODAS LAS MUJERES VÍCTIMAS DE LAS REDES DE TRATA. Desmantelamiento de las redes de trata y explotación sexual, comenzando por la participación de policías, jueces y funcionarios del Estado. Que se abran los archivos de inteligencia.
• POR EL RESPETO DE LA COSMOVISIÓN Y FILOSOFÍA DE VIDA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS. BASTA DE FEMINICIDIOS. Reconocimiento de los derechos fundamentales como naciones diferentes, lo que incluye: idioma, territorio, derecho a la medicina ancestral, educación, etc. Juicio y castigo a todos los responsables de asesinatos sistemáticos y generalizados a mujeres originarias.
• POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES TRABAJADORAS Por un salario igual a la canasta básica. Basta de precarización laboral. Igual salario por igual trabajo. Por jardines maternales y guarderías en todos los lugares de trabajo. Trabajo genuino. Licencia por violencia de género. No al ajuste No a los despidos y suspensiones. Ley de trabajo genuino para las personas trans.
• CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL Libertad a las/os presas/os políticas/os. Derogación de la ley antiterrorista y abajo el Protocolo anti piquetes. • Prisión efectiva en cárcel común a José Pedraza responsable del asesinato Mariano Ferreyra y de las heridas a Elsa Rodriguez. Justicia para todos los asesinados por el aparato represor. Abajo la represión de Macri, los gobernadores y las gobernadoras en todo el país. Repudiamos enérgicamente la represión de la gobernadora Bertone en las provincias de Tierra del Fuego
Por todo esto volvemos a gritar:
NI UNA MENOS! NI UNA MUERTA MAS... NOS QUEREMOS VIVAS!
Por todo esto volvemos a afirmar:
EL ESTADO ES RESPONSABLE
EL ÚNICO CAMINO ES LA MOVILIZACIÓN Y LA LUCHA INDEPENDIENTE DEL CLERO Y DEL ESTADO.
Por todo esto volvemos a exigir justicia, volvemos a nombrarlas:
JUSTICIA PARA MICAELA ORTEGA, KATHERINE MOSCOSO, LUCIANA MORETTI, LETICIA CAYULI, IVON NOMBRAMOS A TODAS.
…JUSTICIA PARA TODAS!!!!
NI UNA MENOS, NI UNA MUERTA MAS!
CONVOCARON
Suteba, CEHUM, Colectiva Feminista, CTA, Kumelén Newen Mapu, Comunismo Revolucionario PMLM, Acciones Feministas, Socorristas en Red, Desbandadas, ATE, Mujeres Originarias por el Buen Vivir, Plenario de Trabajadoras-PO, Partido Solidario, Cardumen, Puño y Letra UNS, Artistas por la no Violencia, Watu Corriente Comunista, Colectivo Pueblo en Lucha, FM De la Calle, Pan y Rosas- PTS- Tesis XI, Subcomisión de Mujeres del Sindicato Químico y Petroquímico, Asociación Judicial Bonaerense, G83 en solidaridad + igualdad, Biocentro, CEIA avanza