No estaba muerto, andaba rezando. Así es, en el reciente Tedeum, la iglesia volvió a mostrar los dientes, pero ahora en formato de placas seniles ante una audiencia mayoritariamente irreligiosa. En este capitulo, comentamos las mejores escenas vividas en medio de los rituales de la patria , esos que se van de parrilla en parrilla y de bandera en bandera. Por supuesto, todo lo comentamos desde el mirador porteño.