Un escándalo de corrupción que sacudió al País, y al Partido Popular Democrático (PPD), en el 2015. La Fiscalía Federal en Puerto Rico por voz de su jefa, Rosa Emilia Rodríguez, acusó a diez personas en uno de los esquemas de inversionismo político más grandes que ha visto la Isla. Desde entonces, la promesa fue clara: acabar con el llamado ‘amiguismo político’ que drena los fondos públicos que suponen dirigirse a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Cinco años después, ¿qué ha pasado con los acusados? ¿Qué ha quedado de las expectativas generadas por los federales? ¿Qué precio pagan los corruptos?
Anfitrionas
Valeria Collazo CañizaresAdriana De Jesús Salamán
Edición
Víctor Ramos
Música original
Rigoazulado
Música adicional
Truth in the Stones by Kevin MacLeodLink: https://incompetech.filmmusic.io/song/4550-truth-in-the-stones
Sancho Panza gets a Latte by Kevin MacLeodLink: https://incompetech.filmmusic.io/song/4317-sancho-panza-gets-a-latte
On the Ground by Kevin MacLeodLink: https://incompetech.filmmusic.io/song/4165-on-the-ground
Lightless Dawn by Kevin MacLeodLink: https://incompetech.filmmusic.io/song/3982-lightless-dawn
Sincerely by Kevin MacLeodLink: https://incompetech.filmmusic.io/song/5033-sincerely
Transcripción
Había lo que suele haber en una fiesta de lujo. Era la noche de San Valentín del año 2011. En una mansión en la costa de Aguadilla, estaba empezando el romance. Era la primera actividad de recaudación de fondos que Anaudi Hernández organizaba para Alejandro García Padilla.
INTRO
Sobre Anaudi, se conocía poco. Sí, en el pueblo se comentaba que era el dueño de la mansión donde se reunían políticos y empresarios influyentes, pero no se sabía mucho acerca de cómo amasó su fortuna. Anaudi tenía un negocio de venta de celulares. Su efectividad como recaudador político, le aseguró un botín. Llovían los contratos y los billetes.
Hasta que…
Archivo Rosa Emilia Rodríguez: “Un gran jurado federal emitió una acusación de 25 cargos en contra del empresario Anaudi Hernández Pérez y otras nueve personas…”.
Anaudi fue identificado como cabecilla de una conspiración para cometer fraude por 2 millones de dólares contra la Administración de Desarrollo Laboral, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados y la Cámara de Representantes.
Según declaró el propio Anaudi, tras la victoria del partido popular en el 2012, decidió crear empresas para lograr contratos con el gobierno.
Archivo Rosa Emilia Rodríguez: “Estas corporaciones no tenían el peritaje, ni la experiencia para dar los servicios requeridos. De hecho, muchas fueron creadas, precisamente, por el resultado de las elecciones”.
Anaudi había recaudado más de 700 mil dólares para las campañas de figuras como el gobernador Alejandro García Padilla y el presidente de la Cámara, Jaime Perelló. Su voz tenía peso. Sus deseos, tal parece, eran órdenes. Tenía línea directa. Su relación con el Gobernador y su familia era tan estrecha, que hasta viajaron juntos a Europa.
Para el cumpleaños de Anaudi en el 2013, la Oficina de la Primera Dama se encargó de organizar la celebración en la suite del Gobernador en el Choliseo. Pidieron botellas de champán, fresas con crema batida, bandejas de mariscos y sushi. Fue durante un concierto de Don Omar.
Cuando reventó el caso en el 2015, todos intentaron distanciarse. Pero los ojos estaban puestos en el Gobernador, en el presidente de la Cámara y en la palabra clave de los federales: los “co-conspiradores”.
Archivo Alejandro García Padilla: “En primer lugar, de lo dicho, no se desprende ninguna ilegalidad contra mí o contra ningún miembro de mi familia, tan siquiera. De lo dicho, no se desprende ninguna”.
Anaudi tenía una libreta donde anotaba los gastos que hacía para comprar influencias. Ahí anotó 440 dólares para una puta (excusen la palabra, fue la que él usó) para Gerry García Padilla, el hermano del Gobernador. A Gerry, precisamente, le enviaba lis