En su reposo, con el pastor Isaí Rodríguez Ruiz

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En su reposo, con el pastor Isaí Rodríguez Ruiz episodes

  • En su reposo. El clamor de Asa. T18. E14.
    En su reposo. 02/07/2022. T18. E14.
    “Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭14:11‬
    El clamor de Asa
    Diez años de paz tuvo Asa durante su reinado. Y vaya que los supo aprovechar de la mejor manera.
    En primer lugar buscó a Dios e impulsó a la nación a buscarlo también.
    Limpió la tierra bajo su reinado de todo rastro de idolatría y el pueblo se consagró a Dios de todo corazón.
    El mismo rey reconoció que fue esta decisión la que hizo que Dios les diera aquella maravillosa paz que disfrutaron.
    Pero Asa fue todavía más inteligente, pues aprovechó aquella paz para fortalecer sus ciudades y preparar un ejército más poderoso.
    Con esto nos demuestra que la paz solo puede ser resultado de estar bien con Dios pues es él quien la otorga en el corazón del hombre.
    También es posible aprender que la paz no es un estado de pasividad, sino de preparación.
    Crecer, mejorar, superarnos y prepararnos para cuando la adversidad se presente, son responsabilidades que no podemos dejar a un lado cuando todo esté tranquilo a nuestro alrededor.
    Así, llegado el momento en que aquella paz fue puesta en peligro, Asa estaba preparado. Preparado con la protección de las ciudades, preparado con el mejor ejército que podía obtener, pero sobre todo preparado con una sólida relación con Dios que le permitió clamar a él con total confianza en el día de su aflicción.
    El ejército enemigo lo superaba casi dos contra uno, pero él oró a Dios, “su Dios”, nos dice el pasaje, señalando así la íntima relación que el rey tenía con el Dios de sus padres.
    El clamor de Asa nos revela esta relación.
    “Para ti no hay diferencia”. Esta frase nos demuestra que Asa conocía a Dios, conocía su poder pero también su misericordia.
    “Ayúdanos”. Su clamor es simple. Necesitamos tu ayuda. Tiene la confianza de acercarse a Dios y pedirle ayuda porque sabe que él ha hecho todo en sus manos para agradar a Dios y vivir según sus preceptos.
    “Oh Jehová Dios nuestro”. Clama en nombre suyo y de la nación. Es un líder que sabe interceder por su pueblo.
    “En ti nos apoyamos”. No en las ciudades fortificadas, no en su ejército, no en sus armas. Su confianza estaba puesta en Dios.
    “En tu nombre venimos”. Asa salió al encuentro de su enemigo, no se quedó a esperar, no fue pasivo porque sabía que Dios iba con él a donde quiera que fuera.
    “Tú eres nuestro Dios”. Ratifica su fe, su relación, su confianza, su dependencia, pero también su total certeza en que Dios hará algo para ayudarlos.
    “No prevalezca contra ti el hombre”. Se atreve a presentar aquella batalla como una batalla no de los etíopes contra los judíos, sino de los etíopes contra Dios.
    Solo alguien que sabe lo que es tener una relación con Dios en tiempos de paz tendrá la confianza de clamar a él como Asa lo hizo en tiempos de guerra.
    El Señor nos ayude a disfrutar y aprovechar los días de tranquilidad para fortalecer nuestra relación con él; y a saber clamar con el corazón y fe puestos en su poder y misericordia en los días de angustia.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    6 min
  • En su reposo. Peleando contra Dios. T18. E13.
    En su reposo. 01/07/2022. T18. E13.
    “Y he aquí Dios está con nosotros por jefe, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová el Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭13:12‬
    Peleando contra Dios
    La desigual batalla entre Israel y Judá solo podía tener un final claro y predecible.
    Israel superaba a Judá con el doble de guerreros, pero la ventaja no estaba de su lado, sino del reino del Sur, pues tenían a Dios peleando con ellos.
    Y no solo eso, el rey Abías establece un argumentó en contra de Jeroboam y su ejército que bien haríamos en analizar en las batallas que nos toca pelear cada día.
    “No peleéis contra Jehová”.
    El rey de Judá no tiene dudas. La batalla no es entre dos reinos, ni siquiera es la batalla de un reino dividido.
    Aunque Dios había permitido la división del reino, el pecado de Jeroboam fue alejar a la nación de Dios y llevarla hacia los ídolos falsos.
    Por lo tanto, la batalla que se avecinada no era solo por la autoridad o el derecho a ser rey, aunque también Abías argumenta que fue Dios quien hizo pacto con la casa de David, sino por la fe en el Dios de sus padres.
    El rey de Judá le recuerda a sus ahora enemigos que ellos son quienes se alejaron de Dios y le dieron la espalda, mientras que él y su pueblo se han mantenido fieles a Jehová y por tanto esta pelea no les ofrece ninguna posibilidad de victoria.
    La arenga no es para evitar la batalla por miedo al doble de soldados que tenían los de Israel, es una invitación a no pelear contra Dios, algo que empezaron a hacer desde que le dieron la espalda y que ahora solo garantiza para ellos muerte y destrucción.
    ¿Cuántas veces hemos peleado contra Dios sin siquiera darnos cuenta?
    Le damos la espalda con nuestras palabras y acciones y luego afrontamos la vida sin su presencia y respaldo.
    Nos rebelamos contra su voluntad, deseando hacer solo aquello que satisfaga nuestros deseos y pasiones, pero luego nos quejamos de que Dios nos ha abandonado.
    Hoy es una gran oportunidad para analizar nuestro corazón y descubrir si en alguna medida hemos estado peleando en contra de la voluntad de Dios.
    De ser así, esta es nuestra oportunidad para volvernos a él y disponernos a obedecer su Palabra en cada una de nuestras acciones.
    Hacerlo así, evitará que nos encontremos luchando contra Dios; pero además, hará que en cualquier batalla que enfrentemos en la vida, el Señor esté de nuestro lado para pelear por nosotros.
    No hay mayor garantía de victoria que esto.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Humillación. T18. E12.
    En su reposo. 30/06/2022. T18. E12.
    “Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭12:7‬
    Humillación
    Nunca deja de maravillarnos la forma en que Dios trata con el ser humano.
    El perfecto equilibrio entre su justicia y misericordia es un ejemplo de la grandeza de Dios.
    Roboam y el pueblo de Judá se alejaron de Dios muy pronto, apenas pasados tres años de su reinado, y las consecuencias tenían que llegar porque Dios es justo, y retribuye a cada uno según merecen sus actos.
    Es por eso que Dios permitió el engrandecimiento de Sisac, rey de Egipto, como un instrumento de su justicia.
    Pero justo ahí, cuando la espada de Jehová estaba por asentar el duro golpe del castigo por la maldad humana, el hombre se humilla delante de él y todo cambia.
    La humillación propia, voluntaria y sincera es la única forma de aplacar la ira de Dios.
    Al decir propia, se da a entender que no tiene valor el hecho de que alguien más nos humille. Tiene que ser la persona quien decida hacerlo.
    Es fundamental que la humillación sea voluntaria; en otras palabras, no solo no debo ser humillado por alguien más, sino que debe ser una decisión surgida del reconocimiento del error cometido. No por conveniencia o intereses ocultos.
    Sobre todo, la humillación ha de ser sincera. Y es que una persona puede humillarse “aparentemente”, y lograr engañar a las personas a su alrededor, pero es imposible que engañe a Dios.
    Roboam y sus príncipes fueron confrontados por el profeta Semaías sobre su maldad y las consecuencias que tendrían que sufrir.
    Ante esta irrefutable verdad, otros podrían haber renegado o rebelado su corazón, pero este grupo de personas reconocieron su error y se humillaron ante Dios.
    Y es ahí donde interviene la inescrutable misericordia de Dios.
    Dios perdona, Dios ofrece nuevas oportunidades, Dios envaina su espada y extiende su mano para levantar al caído.
    Todo por su gran misericordia.
    No es lo ideal fallar. Alejarnos de Dios sin duda traerá lamentables consecuencias, pero si algún día nos encontramos rodeados por el enemigo a punto de destruirnos, recordemos que solo la misericordia de Dios podrá salvarnos, pero esta no llegará sino a causa de un corazón genuinamente humillado y arrepentido.
    Extienda el Señor su misericordia a nuestro favor cada día.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Ejemplos. T18. E11.
    En su reposo. 29/06/2022. T18. E11.
    “Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭11:16‬
    Ejemplos
    El reino quedó dividido, y la vida espiritual de la nación estaba en juego.
    Todos los levitas que habitaban en lo que ahora era el reino del Norte, quedaron en graves aprietos.
    No solo por la cuestión de su manutención, pues el nuevo rey, Jeroboam, los excluyó del ministerio; sino que lo hizo así porque estableció una nueva religión que alejaba al pueblo del Dios de sus padres.
    Así que la motivación fue doble, y por eso todos los levitas que vivían en aquella parte del país abandonaron el nuevo reino y se pasaron a vivir al reino de Judá o reino del Sur.
    Pero lo más trascendente aquí es la forma en que la decisión de los levitas influyó en la vida de luchas más personas.
    Pues inmediatamente fueron imitados por aquellos cuyo corazón deseaba honrar a Dios.
    No nos dice la escritura si los levitas anduvieron convenciendo a otros, o sí argumentaron sus actos.
    Solo nos dice que: “tras aquellos acudieron también…”.
    Es decir, los estaban viendo y tras sus acciones hubo quienes les imitaron
    Quizá ya tenían la intención, quizá ya lo habían pensado pero no se animaban. Quizá solo les faltaba algo que los animara, y ese algo fue ele ejemplo de los levitas.
    Qué importante y poderoso es el ejemplo. Sobre todo el de aquello que tienen una posición de liderazgo.
    Si los líderes deciden buscar a Dios, los que están observándolos imitarán su ejemplo.
    El líder de la iglesia sin duda tiene un gran reto en este tema, pero también los líderes de la familia, los que están en autoridad en su trabajo o en la escuela, o simplemente aquellos a quienes los demás observan y siguen.
    Aunque no digamos nada, aunque no hablemos con ellos para convencerlos o para llevarlos a hacer lo que nosotros queremos, basta con hacer o no hacer, basta con actuar o no, para que “tras nosotros acudan”.
    Hay quien sigue nuestros pasos ahora mismo, quien nos ve y nos imita, quien espera que actuemos para hacer exactamente lo mismo.
    Seamos conscientes de ello y vivamos en consecuencia de tan poderosa verdad.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. La causa de Dios. T18. E10.
    En su reposo. 28/06/2022. T18. E10.
    “Y no escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que Jehová cumpliera la palabra que había hablado por Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭10:15‬
    La causa de Dios
    La mayoría de las veces al pensar en que Dios tiene un propósito imaginamos un objetivo positivo, benéfico, o por lo menos satisfactorio a nuestro parecer.
    Pero la causa de Dios no siempre tiene que ver con todo aquello agradable a nuestra vista.
    Dios había anticipado la división del reino por causa del pecado de Salomón, pero también había indicado que no sería durante el reinado de éste, sino de su hijo.
    Llegado el tiempo de que Roboam tomara el trono de su padre, también se acercó el momento del cumplimiento de aquella profecía dada por Ahías.
    Como cristianos no podemos solo reconocer las promesas hermosas que la Biblia nos comparte.
    Son verdad, están ahí y alientan nuestros corazones, pero no son las únicas que están en la escritura.
    También hay palabra de juicio, de exhortación y de reprensión; y por supuesto, también hay promesas de castigo por el mal actuar.
    Y de la misma manera que las promesas de amor y provisión se han de cumplir, las de castigo tienen un día para hacerse realidad.
    La causa de Dios no es satisfacer al hombre, sino su integridad, su santidad y su fidelidad.
    La causa de Dios es cumplir lo que ha prometido, aún cuando esto signifique castigo.
    La causa de Dios no puede detenerse, pues una vez que él ha decidido hacer algo, nada podrá evitar que lo lleve a cabo.
    Él hará que todo a nuestro alrededor suceda según sus propósitos.
    Roboam desestimó el consejo de los ancianos y escuchó el de los jóvenes. Un consejo que a todas luces era imprudente, peligroso y devastador.
    Pero “la causa era de Dios”; es decir, Dios estaba detrás de esta situación, él estaba permitiendo que las cosas sucedieran así, él mismo estaba poniendo cada pieza en su lugar, con el objetivo de cumplir la profecía dicha años atrás.
    Dios permitió que el juicio de Roboam se nublara, que su ego se desbordara, y que ignorara el sabio consejo de los ancianos que le hubieran permitido mantener unido el reino.
    Pero la profecía decía que en su reinado se dividiría la nación, y Dios intervino para que así tal cuál sucediera.
    Esta verdad puede ser preocupante para algunos: Dios interviene en la historia humana para que sucedan algunas cosas que él desea que sucedan o que ya anticipó que sucederían.
    Pero, esta sensación solo estará presente en aquellos corazones cuya confianza está en sí mismos, y cuyo corazón anhela vivir según sus propios preceptos.
    Para quienes hemos rendido la vida a Cristo, y anhelamos con el alma obedecer su voluntad, la intervención divina en nuestras vidas no es una intromisión, sino una bendición.
    Saber que la causa de Dios se está cumpliendo en nuestras vidas es motivo de tranquilidad y confianza.
    Él tiene todo bajo control.
    Así que el problema no es que Dios intervenga, sino saber si su intervención es para cumplir una palabra de bendición o una de castigo sobre nosotros.
    E
    Que la presencia de Dios en nuestras vidas traiga seguridad y fe en su causa. Y que seguros en él, vivamos a la espera del glorioso cumplimiento de sus promesas.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Promesa cumplida. T18. E9.
    En su reposo. 27/06/2022. T18. E9.
    “Y excedió el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭9:22‬
    Promesa cumplida
    Cuando Salomón iniciaba su reinado Dios le dijo que pidiera lo que quisiera. En aquel momento el hijo de David pidió sabiduría para reinar sobre la nación y Dios le hizo la promesa de darle sabiduría pero también riquezas y gloria.
    Los años pasaron, Salomón se ocupó en cumplir su deber como rey, y en hacer aquello que su padre le pidió.
    Puso todo su esfuerzo y capacidad para alcanzar las metas que se trazó y trabajó arduamente en hacer que las cosas funcionaran bien en su reino.
    Sobre todo, se mantuvo permanentemente buscando la dirección de Dios y dependiendo de su voluntad.
    Y así, sin estar demasiado ocupando en su mente con aquella promesa hecha por Dios, cuando menos se dio cuenta, cuando menos lo esperaba o pensaba en ello, la promesa se cumplió.
    La llegada de la reina de Sabá sirvió como contexto para mostrarle a Salomón que su fama se había extendido por todo el mundo conocido, y que aquella palabra que recibió al pie del altar en Gabaón, ahora era toda una realidad.
    Sin entrar en detalles del tema, la Escritura nos muestra en el versículo de este día, que Salomón “excedió a todos los reyes”.
    Así, simple, sin grandilocuentes explicaciones, la Biblia nos muestra en este pasaje la promesa cumplida.
    La palabra de Dios está ahí para nosotros, llena de grandes y fieles promesas de Dios para los suyos.
    Hay certeza y seguridad en aquello que Dios ha declarado en su Palabra que haría por su pueblo y por sus siervos.
    Nuestro trabajo no consiste en reclamar, exigir o demandar el cumplimento de tales promesas. Dios lo ha prometido y él lo hará.
    El deber de sus hijos es confiar y trabajar con aquello que él ha puesto en nuestras manos.
    Sin siquiera pensarlo y de maneras que quizá no podamos entenderlo, sus promesas se irán haciendo realidad en nuestras vidas.
    Por supuesto, no todas las promesas de Dios tienen que ver con riquezas y gloria, o con sabiduría superior. Algunas son promesas de vida en medio de la destrucción, otras son promesas de provisión en medio de la escasez.
    Pero sin importar qué y cómo lo promete, nuestra esperanza está en el hecho de que tarde o temprano veremos convertidas en realidad todas y cada una de sus palabras.
    Con esa confianza, pongamos manos a la obra y vivamos en plena certidumbre de fe.
    Él lo dijo y él lo hará.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Varón de Dios. T18. E8.
    En su reposo. 25/06/2022. T18. E8.
    “Y constituyó los turnos de los sacerdotes en sus oficios, conforme a lo ordenado por David su padre, y los levitas en sus cargos, para que alabasen y ministrasen delante de los sacerdotes, cada cosa en su día; asimismo los porteros por su orden a cada puerta; porque así lo había mandado David, varón de Dios”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭8:14‬
    Varón de Dios
    David era un hombre excepcional.
    No solo era un consumado guerrero y un excelente músico, sino que se había convertido también en un gobernante y administrador admirable.
    Fueron estos dotes administrativos los que le permitieron, entre otras cosas, preparar los planes y recursos que harían falta para la construcción del templo.
    Era tan visionario, que no solo tuvo claro que se necesitaría una enorme cantidad de oro, plata, madera y cobre, lo cual acumuló por años, sino que se dio cuenta que el nuevo templo requeriría una renovación litúrgica y administrativa propia de las nuevas instalaciones y del crecimiento de la nación.
    Pero el motivo principal por el que sus órdenes fueron seguidas al pie de la letra, no fue su autoridad como rey o lo adecuadas que fueran las ideas que ordenó, sino esa pequeña nota al final de nuestro versículo.
    David era ante todo, un varón de Dios; y como tal, lo que distingue a David es su disposición a vivir bajo la autoridad de Dios.
    Es común usar la expresión como un superlativo, un término que hace superior a quien lo usa, lo separa de los demás como alguien más consagrado, más santo y especial, pero qué lejos está tal concepto de la idea bíblica.
    Ser un varón (o una mujer) de Dios, implica la entrega de nuestras habilidades y capacidades para el beneficio de los propósitos de Dios.
    Parece un título atractivo, poderoso, que podría ser ambicionado por muchos, pero ser un varón de Dios, significa priorizar los deseos de Dios por encima de los nuestros; hacer uso de todo lo que somos y lo que tenemos para convertir en realidad aquello que Dios ha puesto en nuestro corazón.
    ¿Qué uso le damos a nuestro talentos y recursos?
    ¿Qué lugar ocupa en nuestras vidas la voluntad de Dios?
    Como hijos de Dios, debemos conocer la voluntad de Dios, expresada en su Palabra, y vivir poniendo todo nuestro empeño para hacer realidad los deseos del corazón de nuestro Señor y Salvador.
    Su gracia nos ayude para hacer así y traer mayor gloria a su nombre.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Alegres y gozosos. T18. E7.
    En su reposo. 24/06/2022. T18. E7.
    “Y a los veintitrés días del mes séptimo envió al pueblo a sus hogares, alegres y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había hecho a David y a Salomón, y a su pueblo Israel”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭7:10‬
    Alegres y gozosos
    Después de siete maravillosos días de fiesta no podía ser otro el estado de ánimo de la nación.
    Estar alegres y gozosos es el resultado natural de lo que ocurrió en aquellos días y puede seguir ocurriendo en nuestros tiempos.
    Consagraron el templo
    La consagración del templo fue un motivo de gozo para el pueblo pues vieron cumplidos todos sus esfuerzos.
    El cumplimiento de una meta es una excelente oportunidad para llenar el corazón de gozo y alegría al ver la fidelidad de Dios al ayudarnos a alcanzarla.
    Ofrendaron para Dios
    Miles de sacrificios fueron ofrecidos durante los días de la fiesta de consagración del nuevo templo a Jehová.
    La gratitud por llegar a este día provocó en Salomón un espíritu generoso a la hora de ofrendar para Dios, y esto a su vez, produjo gozo y alegría en todos.
    La liberalidad al dar para Dios es un catalizador del gozo, pues nos permite expresar tangiblemente nuestra gratitud y esto se transforma en una bendición para quienes nos rodean.
    Vieron la gloria de Dios
    Las experiencias espirituales que se vivieron esos días quedarían grabadas para siempre en sus memorias.
    La nube, la gloria de Dios, el fuego cayendo del cielo. Nadie se los contó. Ellos lo vieron directamente.
    Las manifestaciones espirituales que hoy ocurren siguen siendo impactantes y sorprendentes, pero sobre todo, siguen provocando gozo y alegría en los que son testigos presenciales de tan poderosas señales.
    Experimentaron las bendiciones de Dios para David, Salomón y para todo el pueblo.
    La promesa de Dios a David se estaba haciendo realidad frente a sus ojos y no podía ser más emotivo el momento.
    Ver y experimentar de primera mano todo esto es lo que llenó el corazón de cada israelita de alegría y gozo.
    Así es como Dios desea que cada uno de sus hijos disfrute de su presencia y bendiciones; y de hecho, si somos observadores, sigue sucediendo cada día de nuestra vida.
    Dios sigue a nuestro lado, cumpliendo sus promesas, ayudándonos a alcanzar los propósitos perfectos que él ha planeado para nuestras vidas, manifestando su presencia de maneras sorprendentes, llenándonos cada día de ricas bendiciones.
    ¿No es eso motivo más que suficiente para llenar el corazón de gozo y alegría?
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Habitación. T18. E6.
    En su reposo. 23/06/2022. T18. E6.
    “Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder; oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭6:41‬
    Habitación
    No hay lugar en el cielo y en la tierra que pueda contener a Dios, eso lo tenía muy claro Salomón.
    Sin embargo, es Dios mismo quien ordena la construcción del tabernáculo para manifestar su presencia a la nación durante su peregrinar en el desierto; y es el Señor quien ve con buenos ojos el deseo de David de construir casa a su nombre.
    Ahora, el hijo de David ha cumplido el deseo del corazón de su padre y hace la oración de este capítulo buscando el agrado de Dios.
    El templo no es otra cosa que una construcción hecha con manos de hombres, incapaz de retener a Dios y toda su gloria, pero también es el lugar donde Dios ha escogido manifestarse a su pueblo.
    El lugar donde Dios oye a sus hijos, su clamor y petición será siempre tomada en cuenta cuando se hace en el lugar y de la forma que Dios lo ha ordenado, lo cual incluye por supuesto, un corazón humillado ante su majestad.
    El templo es el lugar desde donde Dios ve a su pueblo, escudriña y pesa sus corazones, retribuyendo a cada uno según lo que guarda en su interior.
    Salomón sabe que Dios está en todas partes, pero entiende también que el templo ha de convertirse en el lugar especial donde Dios “habite” entre su pueblo.
    Y es que la idea de habitar es más que simplemente estar.
    Una persona puede estar en un lugar físicamente, pero ausente en su mente.
    Se puede estar de manera temporal en un lugar, pero la habitación es el lugar permanente donde sabemos que vive una persona.
    Es posible estar en muchos lugares, pero solo a nuestro espacio personal llamamos habitación y nos sentimos a gusto en él.
    Salomón invita a Dios no solo a estar, sino a habitar en el templo consagrado a su gloria.
    Físicamente, los templos son lugares consagrados para que Dios habite en ese lugar y nosotros podamos ir a expresarle nuestro corazón.
    Bien haremos en acercarnos a su casa para disfrutar de su presencia de esa manera.
    Pero también, cada corazón es un templo donde Dios puede y quiere no solo estar de paso, por un tiempo o con las limitaciones propias de una visita. Él quiere habitar en nosotros.
    Congreguemonos constante y fielmente en la casa de Dios para adorarle, para meditar su palabra y para disfrutar de su maravillosa presencia.
    Sin olvidar hacer de nuestros corazones un templo donde Dios pueda habitar y disfrutar de nuestra vida diaria como la mejor ofrenda para él.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. La gloria de Dios. T18. E5.
    En su reposo. 22/06/2022. T18. E5.
    “Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭5:14‬
    La gloria de Dios
    La gloria de Dios no es sutil, ni motivo de juegos.
    La gloria de Dios es única e impresionante, pero tiene muchas formas de mostrarse al hombre.
    En la dedicación del templo construido por Salomón, la gloria de Dios aparece como una forma de sellar y confirmar la presencia de Dios en aquel santuario.
    El Señor está ahí, y lo patentiza dejando ver su gloria en el santuario.
    Habrá que considerar que la nube no es la gloria de Dios, sino una manifestación de la gloria de Dios; es decir, que la experiencia física de la presencia de Dios no limita la forma en que él puede manifestarse al hombre.
    En aquel momento fue una nube que llenó el templo; en otros casos en la Biblia fueron lenguas de fuego, así que Dios es soberano para expresar su gloria ante los hombres como él desee.
    Lo importante es entender que toda manifestación de su gloria tiene propósito. En este caso, en primer lugar la gloria de Dios sella la consagración del nuevo templo y confirma su beneplácito.
    Dios está complacido y lo demuestra permitiendo que su gloria descienda entre su pueblo.
    En segundo lugar, la gloria de Dios permite un momento de serenidad, quietud y reflexión, pues era tan poderosa aquella nube, que detuvo todos los trabajos de los sacerdotes y levitas.
    Las experiencias espirituales siguen vigentes en nuestros días, pero tienen un origen y tienen un propósito. No son para entretener o manipular a las personas.
    Es importante que le demos un valor a cada experiencia que tengamos con la presencia de Dios, pero que también le demos el uso adecuado
    Este uso puede ser, según nuestra historia, que Dios afirme y confirme su presencia y respaldo en nuestras actividades; y por supuesto, la manifestación de la presencia de Dios nos lleva siempre a la reflexión y crecimiento espiritual.
    Por último, no debemos olvidar que las experiencias espirituales no desplazan ni hacen a un lado nuestras responsabilidades cotidianas.
    La nube desapareció y el trabajo siguió cumpliéndose dentro del templo.
    Las experiencias que tengamos con la gloria de Dios son temporales, nos afirman la fe y nos inspiran a seguir adelante, viviendo, sirviendo y honrando a Dios con cada acto que realizamos.
    Que la gloria de Dios llene nuestras vidas cada día.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min

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Una reflexión bíblica que cada día nos lleve a tener un encuentro con Dios y disfrutar de la seguridad y reposo que nos da su presencia.