En su reposo, con el pastor Isaí Rodríguez Ruiz

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En su reposo, con el pastor Isaí Rodríguez Ruiz episodes

  • En su reposo. Diez veces más. T18. E4.
    En su reposo. 21/06/2022. T18. E4.
    “Hizo asimismo diez candeleros de oro según su forma, los cuales puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭4:7‬
    Diez veces más
    La obra del templo de Salomón fue sin duda magnífica y muy superior a todo lo que se había visto hasta entonces en el mundo.
    Rebasaba por muchos las expectativas que se tenían, y mostró la disposición de ir más allá en el deseo de honrar a Dios.
    Un pequeño detalle nos revela esta verdad.
    La narración de este capítulo nos muestra que fueron 10 candeleros y 10 mesas las que se hicieron para el interior del lugar santo.
    Pero cuando fue hecho el primer templo, el tabernáculo, a Moisés se le ordenó hacer un candelero y una mesa, según nos narra Éxodo 25:23,31.
    La Biblia no revela que David o Salomón hayan recibido instrucciones específicas para hacer diez veces más de lo que ya estaba ordenado.
    Así que solo podemos pensar que esto fue una decisión tomada por ellos.
    Pudieron ser guiados por el Señor para hacerlo así, pero bien pudieron solo pensar en que este templo era más grande que el tabernáculo y necesitaría más candeleros y mesas; o también, fue únicamente el intento de hacer más, mucho más para honrar a Dios.
    Según nuestro corazón, nuestro agradecimiento, y nuestra generosidad, todavía podemos hacer más por Dios y por su obra cuando tenemos esta disposición.
    Podemos, simplemente por gusto, dar más de lo que se nos ha pedido u ordenado.
    También podemos hacer o dar más al observar las necesidades frente a nosotros.
    Es posible aprender a desarrollar sensibilidad ante la voz de Dios y ante las necesidades para dejarnos guiar por el Señor y hacer diez veces más por él, por su obra y por el mundo.
    Salomón dio lo mejor de sí para la obra del templo, y fue más allá de lo que se había indicado en la ley para el candelero y las mesas.
    Que nos distinga la sensibilidad, disposición y generosidad para dar y hacer siempre más, mucho más para Dios.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Lugar correcto. T18. E3.
    En su reposo. 20/06/2022. T18. E3.
    “Comenzó Salomón a edificar la casa de Jehová en Jerusalén, en el monte Moriah, que había sido mostrado a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭3:1‬
    Lugar correcto
    Hay por lo menos dos razones por las que Salomón edificó el templo en el lugar que lo hizo.
    El monte Moriah, el lugar correcto, no lo era por coincidencia o por caprichos humanos; había un propósito para cada detalle desde el corazón de Dios, y era necesario que cada persona cumpliera su rol en este plan perfecto para la salvación del hombre.
    El primer motivo es que Dios mismo le reveló ese lugar a David, el padre de Salomón.
    David era un hombre sensible a la dirección de Dios y en este caso no fue la excepción. Dios le reveló donde debía construirse el templo y David dejó instrucciones para que así fuera.
    Salomón, ya establecido como rey pudo cambiar los planes, pero supo sujetarse a la revelación que su padre había recibido.
    Para cualquier circunstancia de la vida, el hombre ha recibido ya la mayor revelación de Dios en su palabra. Bien haremos en seguir sus instrucciones al pie de la letra.
    El segundo motivo para construir el templo en ese lugar es que David preparó todo lo necesario de antemano.
    Tenía que ser en el monte Moriah, pero dentro del monte, tenía que ser en la era de Ornán el jebuseo.
    Propiedad que David, cuando recibió las instrucciones de construir ahí altar a Jehová, compró y comenzó a preparar desde entonces para levantar en ese lugar el templo a Dios.
    Así que Salomón sabía que su padre había recibido revelación del cielo para el lugar específico donde debía construirse el templo.
    Pero también sabía que su padre había preparado una gran parte de los recursos que se necesitarían para la titánica labor.
    Así que no había dudas. La revelación divina y lo recursos estaban ahí, listos. Era tiempo de poner manos a la obra y empezar la construcción.
    Hoy, Dios también nos ha provisto, no solo su perfecta revelación en la Biblia, en la cual podemos descansar confiados para guiar cada paso que damos, sino que también nos provee los recursos necesarios para vivir conforme a su voluntad y cumpliendo sus propósitos.
    Dios ya ha dicho cómo, cuándo y dónde, no necesitamos mayor revelación que la que ya nos ha sido entregada en su palabra. Es tiempo de obedecerla.
    Dios ya ha provisto los recursos con sus promesas y la presencia de su Espíritu Santo a nuestro lado.
    Manos a la obra. Es tiempo de construir el templo de Dios en nuestros corazones.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Buenos hijos. T18. E2.
    En su reposo. 18/06/2022. T18. E2.
    “Además decía Hiram: Bendito sea Jehová el Dios de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y que dio al rey David un hijo sabio, entendido, cuerdo y prudente, que edifique casa a Jehová, y casa para su reino”.
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭2:12‬
    Buenos hijos
    No existe una forma de educar a los hijos que garantice el éxito en esa titánica labor.
    El método usado por unos padres puede no funcionarle a otros. Incluso, el método usado por unos padres para un hijo, puede no funcionar para otro de sus hijos.
    En el caso de la historia de David como padre, tampoco es que el rey hubiera destacado como un buen padre con sus otros hijos.
    Así que, ¿qué podemos hacer para tener buenos hijos?
    La respuesta tiene que considerar la participación de por lo menos tres elementos en el proceso.
    Primero los padres, quienes deben hacer todo su esfuerzo por seguir las instrucciones bíblicas sobre la educación de los hijos.
    Para ello deben leer la Biblia e interesarse por aprender de las historias que esta nos deja sobre los éxitos y fracasos de los padres.
    Además, los padres deben ser ejemplo en todos los sentidos, incluso en la forma de superar los fracasos (quizá esa es la parte donde David es un gran ejemplo).
    Pero sobre todas las cosas, los padres deben amar a Dios y buscar su ayuda para la educación de los hijos.
    Precisamente el segundo elemento en la formación de los hijos es este: “Jehová el Dios de Israel… dio al rey David un hijo sabio…”.
    Esta expresión puede parecer retórica a la vista de muchos, pero para un hijo de Dios no es solo una expresión formal en el trato de Hiram a Salomón.
    Dios es quien puede y quiere intervenir para formar hijos buenos que enorgullezcan a sus padres. Pero precisamente por eso los padres deben buscar que sus hijos tengan un encuentro directo y personal con la presencia de Dios.
    Y el tercer elemento en la formación de los hijos, son los hijos mismos.
    Como padres, habrá que entender que llega un momento en que las riendas de la vida son tomadas por cada hijo y a partir de ahí ellos deciden si serán buenos o malos hijos.
    Cada persona debe asumir la responsabilidad de su vida y de ser fiel a Dios, demostrando esa fidelidad, entre otras cosas, con la honra que como hijos deben a sus padres.
    David hizo lo mejor que pudo, aunque es obvio que se equivocó en muchas cosas. No somos perfectos pero debemos esforzarnos cada día por ser los padres que Dios espera que seamos.
    David supo guiar a su hijo hacia el Señor, y es exactamente lo que hoy podemos hacer todavía. Que cada uno de nuestros hijos tenga su propia experiencia con el Todopoderoso.
    Pero no olvidemos que fue Salomón quien tomó la decisión de seguir el camino de su padre. Fue Salomón quien se acercó a Dios reconociendo su necesidad de él y fue Salomón quien de esa manera, honró a su padre convirtiéndose en un hijo bueno que llenó de satisfacciones a David.
    Hagamos nuestra parte como padres y como hijos, pero sobre todo, busquemos que la presencia de Dios marque la diferencia en nuestra familia.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Beneficio colateral. T18. E1.
    En su reposo. 17/06/2022. T18. E1.
    “Sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.”
    ‭‭2 Crónicas‬ ‭1:12‬
    Beneficio colateral
    Dios nunca ha visto la prosperidad de sus hijos como algo negativo.
    Por el contrario, él siempre ha deseado el bien de aquellos que ama.
    En este capítulo, la prosperidad está representada en la expresión: “riquezas, bienes y gloria”.
    Salomón no pidió nada de esto, pero le fueron otorgadas por Dios. ¿Por qué?
    Porque la prosperidad no debe ser una prioridad para el hijo de Dios.
    Esta gran verdad debe anidar en nuestros corazones. Las cosas terrenales no deben ser lo más importante para nosotros.
    No porque sean malas en sí mismas, sino porque hay cosas mucho más valiosas que la prosperidad material.
    Es necesario que aprendamos a distinguir y a buscar aquellas cosas superiores que nos darán beneficios intangibles mucho más grandes que los materiales.
    Pero quizá, la razón más importante para que Dios le diera tales riquezas a Salomón, es que cuando aprendemos a pedir sabiduría, tal don de Dios incluye la capacidad para generar y administrar los recursos materiales.
    Esto significa que, si Salomón hubiera pedido riquezas, bienes y gloria, no hubiera tenido la capacidad para administrar, retener y multiplicar tales recursos.
    Pero al pedir sabiduría, tuvo todo lo que realmente necesitada para gobernar al pueblo; y como beneficio colateral, tuvo también la capacidad de hacer prosperar lo que estaba en sus manos.
    Luego entonces, la prosperidad económica o material es resultado del trabajo y de la capacidad para administrar sabiamente los recursos obtenidos. En otras palabras, la prosperidad es fruto del bien pedir, y del bien hacer.
    Pedir un pescado solucionaría un problema temporalmente, pedir la caña de pescar daría una solución más duradera.
    Como cristianos, no menospreciamos las riquezas temporales, pero las colocamos en una posición de menor importancia ante aquellos tesoros que del cielo nos son otorgados por Dios.
    Su amor, su gracia, su cuidado; y también su sabiduría, su dirección, su respaldo a todo lo que hagamos.
    Son estas promesas divinas, al poseerlas por la mano de Dios, las que traerán beneficios como la prosperidad económica, la riqueza, los bienes y la gloria.
    Que nuestros ojos estén puestos en lo eterno, que nuestro tesoro esté en el cielo, y que anhelemos llegar arriba; y mientras tanto, que la sabiduría de Dios nos ayude a cuidar, administrar y multiplicar la obra de nuestras manos, para la misma gloria de Dios.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Ofrenda voluntaria. T17. E29.
    En su reposo. 16/06/2022. T17. E29.
    “Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente; porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente”.
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭29:9‬
    Ofrenda voluntaria
    La lectura del último capítulo de este libro tiene una palabra clave que es relativamente fácil de ubicar.
    Siete veces aparece el concepto de la voluntad en el pasaje.
    Todas en relación a la ofrenda que tanto David, como sus líderes y el pueblo en general, dedicaron para la construcción del templo de Jehová.
    Por supuesto, tal principio es un eje rector de todo aquello que damos para Dios.
    Incluso aquello que por la ley de Moisés cada israelita debía traer, como primicias, diezmos y las ofrendas de las fiestas solemnes y de los ritos de purificación.
    Aun cuando se establecieron como mandatos divinos, era importante que cada oferente entendiera que en su corazón debía haber gratitud para con Dios.
    Ese reconocimiento de la misericordia de Dios es el que debía provocar en ellos, disposición y voluntad para traer las ofrendas establecidas en la ley.
    En otras palabras, todas las ofrendas, incluso las marcadas en la ley debían ser voluntarias.
    Con mucha mayor razón aquellas que, sin ser parte de la ley de Dios, se pidieran para algo relacionado a su obra.
    Este es el caso de la ofrenda que dio y pidió David para la construcción del templo.
    No era parte de la ley, no estaba contemplada en las ofrendas ordenadas, pero al entregarla, era necesario que fuera de manera voluntaria y con corazón dispuesto.
    Aún en nuestros días, la forma de sostener e impulsar la obra de Dios sigue siendo a través de los recursos de aquellos que, más allá de discutir si algo es obligatorio o no, disponen de un corazón agradecido con Dios y generoso con su obra.
    A tal grado, que con gozo; y sobre todo, voluntariamente, dan de sus recursos para el sostenimiento de la obra de Dios y para seguir compartiendo el evangelio en todo el mundo.
    Aparte de esta gran verdad, otros tres principios destacan en este tema.
    Primero, que todo líder debe dar el ejemplo a la hora de ofrendar. David así lo hizo y sin duda eso inspiró a sus líderes y a la nación entera.
    Segundo, el reconocimiento de David y de la nación de que no eran dignos de haber sido elegidos como el pueblo de Dios. Tienen lo que tienen porque Dios ha querido que lo tengan.
    Y esto lleva al tercer principio que destaca en este pasaje.
    Todo es de Dios. Oro, plata, bronce, todo le pertenece a Dios, así que darle algo de eso a Dios es solo devolverle lo que en realidad le pertenece él.
    Si estos principios quedan claros en nuestro corazón, aprenderemos a desarrollar el gozo de dar y de hacerlo voluntaria y generosamente.
    Permita el Señor que cada ofrenda de su pueblo hoy, tenga tales características.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Presencia y propósito. T17. E28.
    En su reposo. 15/06/2022. T17. E28.
    “Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.”
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭28:20‬ ‭RVR1960‬‬
    Presencia y propósito
    A todos nos agrada la idea de que Dios esté con nosotros.
    La promesa de su presencia es consoladora e inspiradora.
    Su presencia trae paz, seguridad, confianza.
    Su presencia quita la incertidumbre, y garantiza la victoria contra todo aquello que quiera hacernos daño.
    ¡Qué maravillosa promesa es su presencia!
    Pero un error muy común a la hora de leer la Biblia, es hacerlo sin tomar en cuenta las circunstancias en las que se dan los acontecimientos o las palabras que se expresan en las Sagradas Escrituras.
    En este caso, considerar la promesa de la presencia de Dios fuera del contexto de su propósito, es una falla en la interpretación de la Biblia que nos llevará por caminos equivocados a la hora de aplicar el mensaje de la palabra de Dios.
    David le asegura a su hijo Salomón que Dios ha de estar con él. No lo dejará, ni lo desamparará. Y claro que todos nos emocionaríamos ante semejantes palabras.
    Sin embargo, esta promesa tiene un propósito, que Salomón se esfuerce para construir el templo a Dios.
    Esto significa que la presencia de Dios tiene un propósito, que es ayudarnos a cumplir su voluntad en nuestras vidas.
    La presencia de Dios no es para hacer lo que nosotros queramos, ni para vivir según nuestros antojos; es para hacer lo que él desea que hagamos y para vivir como él desea que vivamos.
    Muchos apelan a la promesa de Dios de estar con nosotros, de darnos su presencia y todos los beneficios que esta conlleva, pero no quieren cumplir los propósitos de Dios, no quieren someterse a su autoridad.
    Quieren la presencia de Dios pero quieren vivir según los designios de su corazón.
    Dios no promete su presencia bajo esas condiciones; por el contrario, él se aleja de aquellos que andan en los deseos de su corazón.
    Esta es una excelente oportunidad para reflexionar si nuestras vidas están bajo la voluntad de Dios. Si es así, podemos confiar que la promesa de su presencia será una realidad en nuestras vidas y nos dará la fuerza necesaria para cumplir su propósito.
    Pero de no ser así, aprovechemos este momento para renovar nuestro compromiso de buscar y de hacer su voluntad.
    Solo así aprenderemos a hacer de su presencia lo más importante en nuestras vidas, a amarla, desearla y depender de ella en todo lo emprendamos.
    Que su presencia nos acompañe este día para vivir cumpliendo sus propósitos.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Levita guerrero. T17. E27.
    En su reposo. 14/06/2022. T17. E27.
    “Este Benaía era valiente entre los treinta y sobre los treinta; y en su división estaba Amisabad su hijo”.
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭27:6‬
    Levita guerrero
    La lista de los 30 valientes de David incluye a Benaía, pero es este capítulo el que nos aclara su linaje.
    Era hijo del sumo sacerdote Joiada. Luego entonces era levita, y no cualquier levita, pertenecía a la familia sacerdotal.
    Es decir, se encontraba en la línea de sucesión del sumo sacerdote.
    De ahí lo sorprendente que resulta su nombre en la lista de los 30 valientes de David.
    La élite de la élite de los guerreros del rey. Soldados de primera línea, leales, feroces, implacables.
    Para aquellos tiempos el caso de Benaía resulta excepcional.
    Por derecho y por sangre le correspondía ocupar su lugar en el servicio del templo. Entre el altar, el lugar santo y quizá algún día llegar a ser el sumo sacerdote de la nación y entrar al lugar santísimo.
    Pero él renunció voluntariamente a todo eso para encontrar su lugar en el campo de batalla, entre espadas y escudos.
    Para nuestros tiempos, en que ninguna profesión u oficio es hereditaria, y mucho menos el llamamiento al servicio Santo de Dios, Benaía es un ejemplo de saber encontrar tu lugar y trascender en el lugar donde el Señor nos coloca.
    Es igualmente importante reconocer que el servicio a Dios no solo se puede hacer desde el altar de los sacrificios o desde un púlpito moderno, pues Benaia sirvió al rey, y por lo tanto a Dios, desde su posición como soldado.
    Y vaya que lo hizo con grandeza.
    Ser hijo del doctor, del maestro, o del pastor, no nos obliga a ocupar su lugar o a seguir sus pasos profesionales o ministeriales, pero sí podemos, bajo la dirección de Dios, buscar y hallar nuestro lugar en el mundo y cumplir nuestro propósito en la tierra.
    Benaía llegó a ser uno de los mejores guerreros de su tiempo. La grandeza de su vida solo es posible observarla desde la óptica de un hombre que estuvo dispuesto a buscar su lugar en el mundo, a renunciar a la seguridad y estabilidad del “trabajo familiar”, y a servir a Dios con los talentos que él le dio.
    Sabiendo que no es obligación seguir los pasos de nuestros padres, busquemos o dejemos a nuestros hijos buscar su propio lugar en el mundo, y desde ahí sirvamos o motivemos a los nuestros a servir a Dios con todo el corazón.
    Para ello, necesitaremos la dirección divina, pero el Señor siempre está dispuesto a guiarnos si le damos la oportunidad.
    La grandeza no está en imitar a otros, sino en cumplir con gozo nuestro llamado a servirle cómo y dónde él así lo haya planeado.
    Que al hacer así, traigamos gloria y honra a nuestro Dios.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Ejemplo de generosidad. T17. E26.
    En su reposo. 13/06/2022. T17. E26.
    “Asimismo todas las cosas que había consagrado el vidente Samuel, y Saúl hijo de Cis, Abner hijo de Ner y Joab hijo de Sarvia, y todo lo que cualquiera consagraba, estaba a cargo de Selomit y de sus hermanos”.
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭26:28‬
    Ejemplo de generosidad
    La lista de personajes que aparecen en este versículo contrasta a simple vista.
    Samuel, el más antiguo de todos; Saúl, el primer rey, venido a desgracia; Abner, gran general traicionado por Joab; y Joab mismo, unido a quien traicionó.
    ¿Qué es lo que puede unir a estos personajes tan distantes entre ellos?
    El pasaje señala que estos, y posteriormente muchos más, consagraron ofrendas especiales para Dios.
    Estas ofrendas fueron resguardadas para la futura construcción del templo, o para su uso en el mismo. Incluso puede ser que ya con el templo en funciones, tales ofrendas se volvieran parte especial del tesoro de la casa de Dios.
    Lo importante a señalar es que los cuatro nombres de la lista, y los que se omiten, tuvieron la visión de consagrar generosos recursos para la futura casa de Dios y para honrar al Señor con sus bienes.
    Cada uno desde sus capacidades y recursos; incluso desde sus visiones personales de servicio y éxito, pudieron ver con claridad lo valioso que era aportar de sus tesoros para la obra de Dios.
    Es probable que Abner no estuviera de acuerdo con la presencia de Joab en la lista, o que Samuel juzgara que Saúl no merecía ser mencionado en este grupo, pero aún así ahí estaban porque habían aprendido igual que ellos, la gratitud y la generosidad para la obra de Dios.
    Puede haber diferentes formas de pensar y de actuar. Podemos ser tan diferentes en temperamento y proyección, pero que siempre haya en nosotros la disposición de buscar a Dios y agradarle.
    Puede que desde nuestra óptica personal tal o cual ofrenda no sea digna de mencionarse o la persona no merezca ser reconocida por su generosidad, pero para Dios no existe esa diferencia.
    Mucho menos se trata de una competencia entre ofrendas para ver quién da más.
    La generosidad debe ser voluntaria y surgida de un corazón agradecido que no mira alrededor para ver quién y qué ofrendan los demás, sino que ofrece de su interior una adoración sincera a Dios con aquello que entrega para su obra.
    Que esto sea lo que nos distinga a la hora de expresar nuestra gratitud y generosidad con aquello que ofrendamos para Dios.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    4 min
  • En su reposo. Igualdad. T17. E25.
    En su reposo. 11/06/2022. T17. E25.
    “Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo”.
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭25:8‬
    Igualdad
    En nuestros tiempos quizá llamaríamos “ministerio de alabanza” a este grupo de familias levitas que fueron seleccionados para servir específicamente en el canto y la música para Dios.
    Todos esforzados, todos dedicados para la adoración a Dios, pero no iguales en habilidades, en experiencia y en edades.
    Más de alguno podría haber pensado en filtrar los nombres para dejar fuera a quienes no cumpliesen con lo requisitos humanos.
    Sin embargo, el pasaje es claro al señalar que las suertes echadas fueron únicamente para el orden en el que servirían en el templo.
    Todos tuvieron el mismo derecho de servir en el templo aportando su música y su voz para exaltar a Dios.
    “El pequeño con el grande”
    El padre y el hijo, el joven y el adulto.
    Qué grata experiencia debe ser la creación de equipos de trabajo que sepan incluir personas de todas las edades.
    No solo en temas como la música, sino en cualquier otro actividad donde sea necesario formar grupos o ministerios, la presencia de personas jóvenes y mayores dará un sano equilibrio para servir con pasión y sabiduría.
    “El maestro y el discípulo”
    El experto y el neófito. El experimentado y el novel, el reconocido y el desconocido. El habilidoso y el que necesita esforzarse al triple.
    Todos tienen cabida en el equipo de Dios.
    En Dios la igualdad no es un teoría, es una realidad que se practica en todas las áreas.
    No es algo que aplica solo para la salvación, o como en este caso, para los ministerios musicales, es posible observar en todas las áreas de la vida que Dios trata a todos por igual.
    En Dios todos tenemos las mismas oportunidades de servir, de adorar, de acercarnos a él y de ministrar a su pueblo.
    Bien haremos en recordar este principio a la hora de considerar a quienes tal vez desde nuestra perspectiva natural no cumplan con los requisitos que humanamente establecemos.
    En la vida de servicio de la iglesia, es importante que aprendamos a integrar, involucrar y consolidar la participación de todos los hijos de Dios en el servicio al Señor.
    En la música, en la enseñanza, en el liderazgo, en la evangelización, en cualquier ministerio y en cualquier área de la vida, tratemos con igualdad de oportunidad a todos, pues Dios ha hecho así con nosotros.
    Si eso hacemos, nuestros equipos de trabajo se verán fortalecidos y el Señor será glorificado.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min
  • En su reposo. Obedeciendo a Dios. T17. E24.
    En su reposo. 10/06/2022. T17. E24.
    “Estos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel”.
    ‭‭1 Crónicas‬ ‭24:19‬
    Obedeciendo a Dios
    Desde capítulos anteriores puede observarse la forma en que fueron contados los levitas y sacerdotes de la nación.
    También es posible notar que las tres grandes familias de levitas fueron organizadas para el desarrollo de sus ministerios.
    Lo mismo ocurrió con las dos grandes familias sacerdotales.
    Esto nos revela sin duda la importancia que tiene para Dios la organización.
    Algo más que podemos destacar de este proceso de organización es la integración de todos los sacerdotes y levitas en el ministerio.
    En el caso específico de los sacerdotes, su función más importante era entrar al santuario de Dios y ministrar directamente en ese santo lugar.
    Hay que recordar que el templo de Dios en aquel tiempo no estaba abierto a todas las personas sino que solo los sacerdotes tenían acceso a él.
    De ahí la importancia que todos los del linaje sacerdotal tuvieran la oportunidad de cumplir con este ministerio.
    Pero de todo lo que cobra valor en esta historia, la pieza clave es la disposición del hombre para seguir las instrucciones dadas por Dios.
    La forma en que David organizó a los sacerdotes está directamente relacionada con las órdenes dadas por el primer sumo sacerdote Aarón; pero este a su vez, recibió tales órdenes de parte de Dios directamente.
    La responsabilidad de los descendientes del linaje de Aarón no era otra sino simplemente seguir tales instrucciones al pie de la letra.
    No porque fueran dadas por su antecesor, sino porque eran órdenes del cielo.
    En este punto, cobra enorme valor no solo la obediencia de los descendientes de Aarón, sino la del mismísimo hermano de Moisés.
    Oír y obedecer la voz de Dios es más importante de lo que en ocasiones llegamos a reconocer, porque siempre habrá personas oyendo y haciendo lo que nosotros decimos o hacemos, no solo en nuestros tiempos, sino incluso en generaciones posteriores.
    En tiempos de David obedecieron las órdenes de Aarón, pero ¿qué hubiera pasado si Aarón no hubiera obedecido a Dios?
    No solo Aarón hubiera fallado, sino que hubiera hecho fallar a sus descendientes al seguir su camino.
    Así que cuando obedecemos o desobedecemos a Dios, marcamos un camino a seguir para quienes vendrán después.
    Qué enorme responsabilidad ante Dios y ante la historia.
    Que las próximas generaciones, al mirar a nuestros días, puedan decir: “seguiremos las órdenes de nuestros padres o abuelos, porque ellos vivieron obedeciendo las órdenes que recibieron de Dios”.
    No habrá mayor gloria ni honor más grande que ese.
    Isaí Rodríguez Ruiz
    5 min

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Una reflexión bíblica que cada día nos lleve a tener un encuentro con Dios y disfrutar de la seguridad y reposo que nos da su presencia.