En su reposo. 23/11/2021. T10. E4.
“Para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días”.
Josué 4:24
El propósito de los milagros
El milagro no podría ser considerado menor.
Ni antes ni después. Justo al toque de los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto, el Jordán obedeció el mandato celestial y detuvo su cauce por el tiempo necesario para que cerca de dos millones de personas vieran y pisaran su lecho, seco.
Pero por muy maravillosos que sean este y todos los milagros que la Biblia nos narra, en el fondo de ellos siempre hay propósitos específicos para su realización.
He aquí algunos que pueden observarse en esta historia:
El Propósito práctico
Por pequeño que fuera el Jordán, comparado con el mar rojo u otros ríos de mayor caudal, aún así era un bloqueo entre el pueblo de Israel y la tierra prometida.
Dios no hace milagros solo porque sí; él siempre encuentra un beneficio práctico para la manifestación de su poder.
Propósito de conocimiento
Que todos los pueblos de la tierra conozcan, dice este versículo, y así nos da uno de los propósitos más importantes de todos los milagros.
Y aunque este versículo no lo señala, la Biblia entera sí lo hace al mostrarnos que Dios desea que el mundo lo conozca para que puedan venir a él. Así que no se trata solo de un conocimiento de facto, si no de un conocimiento que lleve al mundo a reconocer a este Dios como su Dios.
Propósito de poder
Que la mano de Jehová es poderosa.
Que el mundo sepa que hay Dios en Israel, que es Poderoso y ayuda de su pueblo.
El mundo aún necesita saber que hay Dios en su iglesia. Que el poder de Dios no ha menguado y que sigue siendo el Señor que bendice a los suyos y los respalda con maravillas y señales.
En aquel momento sin duda cada historia que se oía sobre los hebreos, desde su salida de Egipto, el cruce del Mar Rojo y todas sus vivencias en el desierto, hablaban de un Dios poderoso que los acompañaba.
Pero todo eran historias a la distancia. Ahora, y sin lugar a dudas, muchas personas de los pueblos de Canaán pudieron ser testigos presenciales de este hecho sobrenatural.
Otros, que pensaban que esto era algo lejano a ellos, pudieron entender que aquel Dios era poderoso no solo en Egipto, o en el desierto, sino también en su tierra.
Cuánta falta hace que podamos observar el poder de Dios hoy. Que no quede todo en las historias de la Biblia, o en las de nuestros padres o abuelos.
Que el mundo de hoy, que la generación actual conozca la mano poderosa de Jehová
Propósito de temor
Y aunque pareciera que el propósito de temor tiene que ver con el mundo, el versículo señala que Dios espera temor sí, pero de parte de su pueblo.
Habrá que recordar que cuando la Biblia menciona la palabra temor en relación a Dios, generalmente la usa en un sentido de reverencia, de respeto y sujeción.
El mundo debe conocer el poder de Dios a través de los milagros que él realiza, pero su pueblo debe ver esos milagros como una muestra de la grandeza y amor de su Dios, y esto provocarlo a para honrar, obedecer, reverenciar y adorar a Dios.
Pidamos al Señor que siga haciendo milagros entre nosotros, aprovechemos las manifestaciones de su poder para testificar al mundo de este gran, único y todopoderoso Dios, llevándolos así a la fe de Cristo, y mantengamos una actitud de humildad y adoración hacia quien extiende su mano a nuestro favor con manifestaciones de su poder y gloria.
Isaí Rodríguez Ruiz