Empezar siempre cuesta. No importa si se trata de un proyecto, un sueño, un cambio de vida o simplemente una nueva etapa: los comienzos tienen algo en común… el miedo. Ese miedo que paraliza, que te llena de dudas y te hace creer que no estás listo.
En este episodio hablo desde mi experiencia personal, de cómo muchas veces postergué proyectos por miedo a no ser suficiente, a no gustar o a fracasar. Pero también de cómo aprendí que lo importante no es tenerlo todo resuelto, sino atreverse a dar el primer paso, incluso con miedo.
Porque todos, en algún momento, hemos sentido esa voz interna que nos detiene. Y sin embargo, cuando elegimos avanzar a pesar del temor, algo cambia dentro de nosotros: crecemos, aprendemos, y sobre todo, nos acercamos a lo que realmente queremos ser.
Este capítulo es una invitación a empezar. A dejar de esperar el momento perfecto y simplemente hacerlo.
Como dijo Zig Ziglar: “No tienes que ser grande para empezar, pero tienes que empezar para ser grande.”
Así que si estás ahí, dudando, pensando si vale la pena… este mensaje es para ti.
Hazlo con miedo, pero hazlo.