Ante el contexto económico local y el impacto internacional, el Gobierno definió una serie de medidas para mitigar las subas tarifarias previstas para septiembre en luz, gas y combustibles. En electricidad, se elevó el bloque de consumo subsidiado de 150 a 200 kWh mensuales y se mantuvieron las bonificaciones cercanas al 75%, moderando los incrementos al 1,75% en luz y 1,40% en gas (por debajo del último dato de inflación). En paralelo, se prorrogó la congelación del Impuesto a los Combustibles Líquidos, acumulando una menor recaudación superior a los USD 1.230 millones en lo que va del año. Informes de la UBA y el CONICET reflejan que la canasta de servicios públicos aumentó un 54% interanual en agosto y representa el 14,5% del salario promedio en el AMBA, mientras que los subsidios estatales aún cubren el 37% del costo real del sistema eléctrico residencial.