“Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, ¡que el Señor, su Dios, lo acompañe y que suba...!”
Estas palabras salen de boca del rey Ciro y están recogidas en el II Libro de las Crónicas, primera lectura del IV Domingo de Cuaresma (2 Crónicas 36, 14-16. 19-23).
El Pueblo de Dios, que había sido deportado a Babilonia, tiene ahora la posibilidad de regresar a su tierra... pero esto exige manifestarse, presentarse como miembro del Pueblo.
¿Perteneces a este Pueblo, al Pueblo de Dios?
Reflexión del Obispo de Melo, Uruguay, Mons. Heriberto Bodeant, sobre las lecturas del IV Domingo de Cuaresma, 11 de marzo de 2018