Hoy Jesús advierte sobre el futuro: tras la destrucción del templo, que ocurrió en el año 70, vendrían tiempos confusos, perturbadores, dolorosos.
En medio de esas zozobras, Jesús llama a no alarmarse, a no dejarse engañar por falsos Mesías y a prepararse a las persecuciones.
Que el Señor nos dé la constancia para seguir juntos caminando con Él, siendo sus testigos.
Mi reflexión sobre el evangelio de este domingo XXXIII durante el año, ciclo C, 16 de noviembre de 2025.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones.