«Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán». Estas palabras aparecen en boca de Abraham en una parábola de Jesús. De esta forma se subraya la importancia de la escucha de la Palabra para el creyente. Una escucha que, obviamente, no puede limitarse a un ejercicio auditivo: la escucha auténtica lleva a una práctica nueva, en la que cambian nuestras relaciones con los demás y con Dios, superando la tentación de acomodarnos egoístamente.
Mi reflexión sobre el evangelio de este domingo XXVI durante el año, ciclo C, 28 de septiembre de 2025.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay