Mientras México y Estados Unidos refuerzan sus lazos con un acuerdo histórico de seguridad para combatir al crimen organizado, la tensión en Oriente Medio alcanza un nuevo pico con el bombardeo de Israel a la sede de la televisión pública iraní. En medio de estas dos realidades, la presidenta Sheinbaum se dirige al G7, donde buscará avanzar en la relación comercial con sus socios de Norteamérica y, a la vez, posicionar a México en un escenario global marcado por la inestabilidad.