Diseñar un servicio significa elegir con claridad un público objetivo, construir una propuesta que combine bienes y experiencias, y alinear las capacidades internas con las expectativas externas. La clave está en definir qué entregar, cómo hacerlo y en qué diferenciarse frente a la competencia.
Diseño del servicio
• No se diseña para todos, sino para un segmento específico.
• El servicio siempre incluye un conjunto de bienes y experiencias.
• Deben considerarse tanto los requerimientos del cliente como las capacidades de la empresa.
• Algunas preguntas estratégicas son: ¿qué entregar?, ¿cómo hacerlo?, ¿con qué características?, ¿en qué momento?, ¿con qué tecnología? y ¿para qué mercado?
Calidad del servicio
• Se basa en las expectativas heterogéneas de los clientes.
• Se evalúa en dos dimensiones:
o Objetiva: consistencia en los procesos y en la entrega.
o Subjetiva: percepción del cliente frente a lo esperado.
• Existen brechas entre la calidad diseñada, la entregada y la percibida que deben gestionarse.