Espacio donde el folclore y la música popular canaria tienen su cabida realizado y dirigido por Moisés Rodríguez Gutiérrez.
El tiempo se va muy deprisa, hace casi un año el G.F. Los Cebolleros sacaba un vídeo de cómo se fraguó su nacimiento el 1 de septiembre de 1970.
Cumplir 50 años, no es un acontecimiento que suele pasar desapercibido para la historia de cualquier colectivo, por ello con mucha antelación se pusieron a trabajar para poder ofrecer una serie de actos que estuvieran a la altura de la mencionada efeméride, lo que tuvieron muy claro era que tenían que darle visibilidad al arduo trabajo que se estaba desarrollando en el local de ensayo, por ello se preparó un calendario de actos y viajes para celebrar de una manera especial y efusiva el cumpleaños, pero debido al Covid-19 la gran mayoría de los proyectos “artísticos” se quedaron en el camino. Hoy miran con magua al pasado, y lamentarse de todo lo que no se pudo hacer no sería lo adecuado, sin embargo, nos quedamos con lo que se celebró, por lo tanto, como dice el refrán popular es de bien nacidos ser agradecidos, y tanto que Los Cebolleros lo está.
Haciendo un análisis de lo acontecido entre septiembre de 2020 y agosto de 2021, como bien se apunto anteriormente la parte artística estuvo mermada por la situación sanitaria, pero el grupo ha estado visible y palpable en las redes sociales, medios digitales, radios, televisiones, prensa escrita, etc. el alcance mediático ha estado por encima de nuestras expectativas, por ello aprovechamos la ocasión para agradecer a todos los medios la difusión dada.
Gilberto Candelaria nos traerá un documento de la autoría de José Luis Yánez cronista oficial de Teror, sobre el paso de Los Cebolleros por la romería del Pino de 1970.
La tarde del siete de septiembre de 1970 en la Romería del Pino de aquel año, los viejos sones mezclados con una pujante regeneración folclórica que por entonces se manifestaba en todo lo musical y en la recuperación de lo que se definía como verdaderamente típico de nuestra tierra traían hasta la Plaza de Teror agrupaciones tradicionales y otras que iban surgiendo de esa necesidad de “hacer país”, por lo menos en todo lo cultural y que serían la base de un reforzamiento de los caracteres distintivos de nuestro folclore en los años siguientes. Al igual que Los Roneros, que surgían en la Villa Mariana tan sólo unos meses antes.
Uno de esos grupos había aparecido tan sólo unos días antes y, tal como escribiera Antonio Rodríguez Guillén, los primeros pasos habían sido dados “de improvisto, por un grupo de jóvenes amantes del folklore canario, y que sin pensarlo más comenzaron a hacer proyectos que se han ido convirtiendo en realidad poco a poco. Se comenzó la búsqueda del material capaz de sacar adelante la brillante idea, y icómo no!, se encontraron veinte muchachos con deseos y ganas de que Gáldar contase con un grupo folklórico, siguiendo el ejemplo de las demás agrupaciones existentes en nuestro Archipiélago.
La primera entrevista de esta semana nos llegará desde la ciudad grancanaria de Arucas, con la aventurera Iris Carvallo, que nos viene hablar de un documental que mucho tiene que ver con la forma de vida de los canarios.
Durante un viaje a Cuba, Iris, una joven canaria, se encuentra por azar con el nieto de un emigrante que había descubierto, tras la muerte de su abuelo, que éste había dejado otra familia en Gran Canaria de la que nunca había oído hablar.
Iris comienza así una investigación en Canarias sobre las mujeres que se quedaron en las islas esperando por el emigrante que nunca regresó y sufriendo las consecuencias emocionales, sociales, económicas y políticas de la emigración masculina a Cuba.
Escudriñando esas memorias, Iris se propone dar a las mujeres su propia voz en la historia, una voz que hasta ahora había permanecido en el silencio o encerradas en la intimidad familiar.
Seguidamente, vuelve a Cuba para indagar sobre las causas del no retorno del emigrante a las islas, buscando respuestas a la pregunta más frecuente en la otra orilla: ¿Por qué no volvió?
Toda una cadena de hechos que parecían no tener conexión, hace que Iris descubra que su propia historia encaja junto a las otras como una pieza más.
La semilla de Mujeres de Sal nace en 2012 en La Habana pero no
comienza a germinar hasta 2016 con los diferentes procesos de Educación e investigación realizados entre Canarias y Cuba para el Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Arucas y el Gobierno de Canarias.