Desde que entrásemos en el pasado mes de marzo en esta extraña situación provocada por el Covid-19, muchas son las cosas negativas que nos ha dejado el desbastador paso de esta pandemia por nuestra sociedad, latente a día de hoy por desgracia. Aunque son más las cosas negativas que positivas las que nos ha dejado este virus, no es menos cierto que toda parte negativa tiene su parte positiva, aunque lo positivo suele escasear, al menos, en esta ocasión nos ha dejado proyectos sublimes, como el que tuvo lugar en el día de ayer, en el Templo Matriz de Santiago Apóstol, en él se celebró la ofrenda de las fiestas de Gáldar 2020, que nos dejó para los anales de la historia estampas que ni el mismo Notradamus fue capaz de predecir.
A nadie se le esconde, que la convivencia entre grupos en el mundo del folclore en muchas ocasiones es bastate: tosca, fría, envidiosa, muy egocéntrica, con falta de compañerismo y solidaridad, si a todos estos calificativos negativos, le añadimos que dichos grupos residen en la misma ciudad o en pueblo vecino, más complejo se vuelve todo.
Entre los grupos de Gáldar nuca ha existido muy buena sintonía que digamos, los piques entre algunos colectivos y otros siempre han estado latente, hecho este que no es algo oficial, pero que se nota en los comentarios y comportamientos de los implicados. Lo que estoy escribiendo puede parecer inverosímil, pero queridos lectores les aseguro que es más que cierto, pero no es menos cierto que no son todos los grupos en general, en algunos casos un número reducido de componentes son los que están implicados, y en otros casos, la persona que ha estado al frente del grupo ha fomentado con comentarios y comportamientos poco ortodoxos que se acentué la tirantez en la relación en cuestión.
Aunque todo esto ha ido con el paso de los años disminuyendo, hasta tal punto que muchos de los componentes pertenecen a tres colectivos de Gáldar en simultaneo. Como actos de buena fe puedo apuntar; el prestamos de componentes para colaboraciones puntuales, invitaciones a participar en festivales, homenajes de algún grupo a otro reconociéndole su trayectoria, siendo algunas de estas aceptadas y otras declinadas.
Por culpa del maldito virus que estamos viviendo nos hemos tenido que reinventar artísticamente, ya que, los actos han sufrido notables modificaciones en su fisonomía original, teniendo que adaptar recursos, espacios, medios, etc. a la nueva normalidad.
Desde el Ayto. de Gáldar, mas concretamente desde la concejalía de Cultura y Fiestas se diseñó una ofrenda donde pudieran participar todos los barrios y los colectivos folclóricos mas señeros y con actividad destacada del municipio. Aunque a priori, la idea sugerida dada por el ayuntamiento de unir en una sola formación a: Los Cebolleros, Surco y Arado, Farallón de Tábata, Harimaguadas y Facaracas parecía algo descabellada, he de reconocer que el resultado ha sido sublime.
No resulta fácil en tan solo 6 ensayos poder unificar criterios, estilos y formas de ver el folclore, que les aseguro que son muy distantes entre cada uno de los grupos, sin embargo el trabajo y las ganas de hacer las cosas bien, han dado un resultado muy satisfactorio.
Más allá de lo artístico, creo que hay que destacar la parte personal de este proyecto, que han tenido como cabeza visibles a Víctor Batista y Daniel González que se han encargado de la parte musical, en segunda linea han estado Cristian Quintana y este quien escribe Moisés Rodríguez trabajando junto a ellos para que el proyecto fuese una realidad.
En pasados días fallecía en La Gomera un conocido y amigo del programa Cándido Armas Sánchez, que fallecía a los 100 años, como bien él nos apuntó le apodaban " el galán de las Damas".
Cándido Armas pudo presumir de haber construido su vida piedra a piedra, porque alternó esta dedicación con la agricultura o la actividad portuaria en el muelle. El cuarto de siete hermanos (cuatro varones y tres mujeres), también se ganó el sustento trabajando la tierra en Hermigua, donde lo que cultivaba luego lo vendía. Como anécdota recuerda que para la explotación de Álvaro Rodríguez López, en la Lomada de Tecina, en Playa de Santiago, en cierta oportunidad "se trajeron unos moros, y luego no había forma de decirles que ya no se contaba con ellos".
La guerra de España lo llevó hasta la Península, integrando un batallón que estuvo destinado en Burgos y Vitoria, entre otros lugares. Logró regresar a su Gomera natal gracias a su destreza como jugador de fútbol y por la mediación de "los señores del pueblo" porque "no era de los malos", comenta haciendo gala de su buen humor. De hecho, llegó a jugar en los Once Diablos y en el Rancing, y en todos los puestos posibles "defensa, lateral, central..., todos salvo portero", ríe. Ahora se reconoce del Real Madrid, aunque "el Barcelona también es un buen equipo". Además fue un gran devoto de la virgen de Guadalupe y participante activo sobre todo de las fiestas lustrales, con muchas vivencias y sabiduría.
Para más información http://entrechacarasytambores.blogspot.com.es/
Añadir título
Es emocionante encontrar algo, pero es más apasionante cuando descubres las circunstancias de su apariencia. Por ello, cada vez que das un paso en la investigación, por pequeño que sea, se convierte en algo estimulante para el alma. Sin duda alguna, la Quesera de Zonzamas es una de las construcciones más enigmáticas que nos legaron los Majos de Lanzarote. Se trata de un verdadero templo al aire libre que ha acaparado numerosos intentos de interpretación nada convincentes ¿Cómo es que siendo uno de los sitios arqueológicos más singulares de Canarias apenas haya sido estudiado? ¿Quizá por su rareza o quizá porque aventurar una significación se antoja complicado? Los lugares sagrados tienen memoria, pero tenemos que saber buscarla en el entorno más próximo e interpretarla.