Espacio donde el folclore y la música popular canaria tienen su cabida realizado y dirigido por Moisés Rodríguez Gutiérrez.
Flaco favor les hacemos a nuestras jóvenes generaciones, potenciando que disfruten más de costumbres ajenas, por lo llamativas que pueden resultar, que enseñándoles a respetar y disfrutar de nuestras propias costumbres festivas. Y es que un año más, vemos a niños pululando por las calles con disfraces terroríficos, pidiendo truco y trato, y no saboreando castañas asadas o sancochadas, a la luz de la lumbre, recordando con amor a los que se fueron. En fín, que no hay manera, y esto cada año va a peor.
La primera intervención de Paco Bolaños sera para hablarnos de los museos de La Orotava. Si de algo puede presumir La Orotava es de museos. Los hay para todos gustos y cada uno custodia tesoros diferentes del patrimonio artístico, histórico, religioso y etnográfico de la Villa. Lejos de ser concebidos como mausoleos donde se guardan cosas viejas, estos recintos son considerados en la actualidad como espacios para fomentar la cultura y el aprendizaje, en los que se puede interactuar y conocer la riqueza que alberga una ciudad, ya sea material o intangible.
En este sentido, el Museo Etnográfico de Pinolere ha sido pionero. Su componente formativo ha estado presente en la filosofía del recinto desde sus inicios, en el año 2002, ya que fue justamente concebido con este propósito, dar a conocer el modo de vida y las tradiciones de los antiguos habitantes del Valle de La Orotava, para que no se pierdan. En su programación anual se incluyen encuentros con los oficios, juegos tradicionales y la música tradicional canaria en los que participan cada año cientos de escolares.
Fue construido por los vecinos del barrio, quienes cedieron de forma desinteresada a la Asociación Cultural de Pinolere que lo gestiona muchos de los objetos para que estuvieran expuestos. Así, durante el recorrido el usuario puede conocer una era; distintas casas terreras de teja; y tres pajares tradicionales, construcciones de piedra y cubierta vegetal que son símbolo del patrimonio rural de La Orotava. Estos últimos están habilitados en su interior como sala de exposiciones, con una colección única de cestería en Canarias, ya que el barrio fue con siete artesanos un referente en Tenerife en la cestería de castaño.
Para más información http://entrechacarasytambores.blogspot.com.es/