En este episodio de Entre el Arte y el Criterio nos acercamos a una obra enigmática de Gustav Klimt (Viena, 1862 – 1918): el Retrato de Fräulein Lieser, pintado hacia 1917, en los últimos años de su vida.
El lienzo, que permaneció oculto durante más de un siglo, fue redescubierto recientemente y se convirtió en noticia internacional. Representa a una joven perteneciente a la familia vienesa Lieser, una de las más influyentes de la burguesía judía de la época. Klimt, maestro del simbolismo y del modernismo vienés, retrató a la modelo con su característico estilo ornamental: un vestido de tonos vibrantes, decorado con motivos geométricos y florales, que envuelve la figura en un aura de misterio y sofisticación.
La obra refleja la síntesis final del lenguaje de Klimt: la unión entre la sensualidad del retrato femenino y la abstracción decorativa que lo convirtió en icono del Art Nouveau. El rostro de la joven, sereno y distante, contrasta con la exuberancia del vestido, creando una tensión entre lo íntimo y lo ornamental.
El Retrato de Fräulein Lieser es también un testimonio histórico: una imagen de la Viena finisecular, marcada por el esplendor cultural y las tensiones sociales que precedieron la Primera Guerra Mundial. Su reaparición nos recuerda que el arte puede permanecer oculto, pero siempre regresa para dialogar con nuevas generaciones.
Un episodio para comprender cómo Gustav Klimt convirtió el retrato en un espacio de belleza, misterio y memoria, y cómo esta obra perdida ilumina la última etapa de su creación.