Muchas veces, cuando uno expone una análisis objetivo, o al menos lo menos subjetivo posible, de una situación o evento en el escenario internacional, puede despertar en quienes se interesan, tanto el acuerdo como la desaprobación, ambas válidas si se coinciden o no con los argumentos esgrimidos, pero carente de toda relevancia, si sólo se adoptan cualquiera de las dos posiciones simplemente desprovistas de fundamentos teóricos y mínima racionalidad, es por esto, que he decidido desarrollar un análisis más profundo para entender el conflicto ruso – ucraniano actual.