En la columna de hoy, desarrollaré la 2da. parte de lo que he titulado La otra cara de Ucrania, que como recordarán, el miércoles pasado abordé al Batallón Azov, para de cierta forma exhibir ese zócalo ultraderechista, xenófobo y neo nazi que esta presente en la realidad ucraniana, ahora intentaré mostrar que Ucrania es una democracia imperfecta, donde el verdadero poder político y económico esta en manos de una pequeña pero fuerte oligarquía, sus pingues negocios y de sus vínculos con organizaciones mafiosas vernáculas con ramificaciones internacionales.